Cómo hacer que los niños no tengan miedo a ir de campamento

¿Tu hijo tiene miedo a ir de campamento? No te preocupes, te damos una serie de recomendaciones para que aprenda a gestionar esa sensación y finalmente se dé cuenta de las ventajas de esta actividad veraniega.

Ir de campamento puede ser uno de los planes más divertidos para los niños en verano. Este tipo de actividades les aporta múltiples beneficios como aprender a socializar, consolidar amistades y hacer otras nuevas, ganar autonomía, a trabajar en equipo, potenciar su creatividad, etcétera... Sin embargo, no a todos los niños les gusta la idea de pasar varios días lejos de casa y podemos encontrarnos con una actitud de rechazo o miedo a esta situación.

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Si es la primera vez que nuestro hijo va a un campamento, es normal que surjan inseguridades ante la aparición de situaciones que ellos no controlan. Lo natural es que explicándoles lo bien que se lo van a pasar y las diversiones que les esperan, su ansiedad desaparezca. Pero pueden producirse casos en los que el rechazo sea más intenso o que aparezca cierta desazón. Ante esta circunstancia o la posibilidad de que ocurra, es importante que el niño se involucre en todo el proceso desde el principio. Os damos algunas claves para superar los posibles miedos a los campamentos:

Mejor hablarlo con tiempo

Es recomendable que demos a nuestro hijo la información cuanto antes. Si tenemos en mente la posibilidad de que este verano acuda a un campamento, empieza a comentárselo en primavera. A más tiempo para madurar la idea, más tiempo tendremos para conocer su posible rechazo y para hacerle ver que él va a participar en todo el proceso y que las cosas van a ir estupendamente.

Que participen en la elección del campamento

El abanico de posibilidades respecto a los campamentos de verano es enorme, las temáticas son muy diversas y lo difícil sería no encontrar uno que a nuestro hijo le atraiga. Lo ideal es que el niño decida a qué campamento ir de acuerdo con sus gustos e intereses, por lo que es conveniente que le brindemos un rango de posibilidades y que él nos diga cuál prefiere. De esta forma sentirá que es algo propio y no una obligación que le estamos imponiendo.

Que el niño vea los puntos positivos de ir de campamento

Durante la elección y la preparación hay que explicar al niño cuáles son los puntos fuertes de cada elección. De esta manera irá comprobando en cuáles va a poder practicar su deporte o actividad favorita, dónde va a poder realizar aquello que lleva tiempo deseando... Tenemos que evitar los comentarios negativos que puedan influir en su rechazo hacia los campamentos.

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Que encuentre apoyo en otros niños

Ayuda mucho que los niños se apunten al campamento elegido junto con compañeros, amigos o incluso algún hermano. Esto puede ir en contra de fomentar su independencia, pero, sobre todo, si es la primera vez que va, le dará la confianza suficiente para apuntarse a esa aventura y abrirle la mente para ocasiones futuras.

Campamentos urbanos

Si a pesar de haber intentado todas las pautas anteriores nuestro hijo sigue mostrando miedo o rechazo a la idea, tenemos la posibilidad de orientarle hacia los campamentos urbanos, que permiten que por la tarde puedan regresar a casa. De esta forma estarán dando el primer paso y podrán conocer las dinámicas de funcionamiento de los campamentos. Esto les proporcionará la mayor parte de los beneficios de esta característica actividad veraniega y les preparará para que el verano siguiente se atrevan a iniciar la aventura de dormir fuera de casa.

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