Los niños deben leer en vacaciones y te contamos por qué

Si no lo hacen, pueden sufrir un retroceso en el léxico y en la capacidad lectora, según explica la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Si un niño deja de leer en verano, puede experimentar un retroceso o un freno es el desarrollo de su léxico y de su comprensión lectora. Así lo afirma la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), que ha emitido una nota de prensa en la que aconseja a los papás que animen a sus hijos a dedicar un rato diario a la lectura durante sus vacaciones.

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Pero leer no debe ser una obligación, sino un placer. Pensad en vosotros mismos y en vuestra niñez: ¿verdad que vuestros recuerdos de la infancia no serían los mismos si los cuadernillos de verano y los libros infantiles y juveniles nunca hubiesen existido? Todas estas cosas forman parte de nuestra vida y nos ayudan a construir una imaginación y memoria ricas. No hay aventura más gratificante que hacer que nuestros peques también lo experimenten y que refuercen así lo aprendido durante el curso en su descanso veraniego.

No olvidéis que los niños hacen siempre lo que ven y que vosotros, los padres, sois su referente. Animadlos a leer y veréis que poco a poco conseguís que la imaginación gane la batalla a las nuevas tecnologías. Es cierto que hay muchos juegos educativos digitales en el mercado pero, como recomienda la AEPap, no hay que dejar que los pequeños pasen todo su tiempo de ocio frente a una pantalla. Leer es fundamental y hacerlo en verano asegura una continuidad en su aprendizaje.

Entre los beneficios de la lectura destacan: el desarrollo psíquico del niño, el estímulo de su imaginación y la mejora de su autoestima. Por todas estas cosas, la AEPap, en su portal Familia y Salud, publica periódicamente artículos relacionados con la importancia de hacer que los niños lean. En esta web podréis encontrar además muchos cuentos que les podéis contar.

Hoy jugamos a leer

¿Habéis pensado en organizar este verano una serie de juegos para vuestro hijo y sus amigos con la lectura como eje central? Pensad por ejemplo en organizar un cuentacuentos en la playa o la piscina. Y ¿qué tal un guiñol? Cread con los niños un guion y distribuid los personajes. Así además lográis que ejerciten su memoria. ¡Animaos a hacer de narrador!

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Y si vuestro hijo ya sabe leer ¡dejad que lo sea él! La AEPap recomienda que los niños lean en voz alta porque esto refuerza muchísimo su desarrollo cognitivo y les ayuda a asentar todo lo aprendido durante el curso escolar. Además, cuando vuestro hijo lee en voz alta reflexiona a tiempo real sobre el sentido del texto. Le da vida, entonación y una interpretación.

Si vuestro peque es aún un bebé, también podéis enseñarle cuentos (y es buenísimo que lo hagáis). Recurrid a los libros con grandes imágenes y seguid con el dedo las líneas del texto para que poco a poco comprenda lo que hacéis. Procurad que entienda desde el principio que los libros también son divertidos. Así tendréis mucho ganado y lograréis evitar que se produzca en verano ese parón o retroceso en su desarrollo cognitivo y léxico. ¡Y que septiembre no se le haga cuesta arriba!

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