Nuevos datos sobre ciberbullying

Insultos, humillaciones... El acoso a través de aplicaciones como WhatsApp cada vez es más frecuente. Un estudio ha analizado este fenómeno, aquí te lo contamos.

Un estudio realizado por la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR ha analizado el fenómeno del ciberbullying y ha descubierto cuál es el perfil más común de las víctimas. El 70% de ellas son chicas de unos 13 años, de familias convencionales sin problemas económicos y que reciben ciberacoso diario a través de WhatsApp y redes sociales.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Para llevar a cabo este proyecto se analizó la base de datos de llamadas al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes y al Teléfono ANAR del Adulto y la Familia, que desde 2013 a 2015 han atendido 60.408 llamadas relacionadas con acoso escolar.

Principales agresiones

Los datos obtenidos son escalofriantes. Entre ellos:

  • Insultos (81%), amenazas (37%) y difusión de falsos rumores (11%) son las principales agresiones que sufren las víctimas del ciberacoso.
  • Aunque WhatsApp es el principal medio utilizado por los acosadores, las redes sociales también juegan un papel importante. Y dado el fácil acceso a este tipo de aplicaciones, el acoso suele ser diario.
  • El 30,6% de los casos se consideran muy graves: se alargan mucho en el tiempo e incluyen agresiones físicas
  • Los ciberacosadores suelen ser del mismo colegio que las víctimas y actúan en grupo.
  • Esta situación genera a los pequeños secuelas psicológicas como la ansiedad, la tristeza, la soledad o la baja autoestima.

    ¿Qué hacer?

    Si notáis algún comportamiento raro en vuestro pequeño o le veis decaído, bajo de ánimos, no dudéis en hablar con él y averiguar qué le pasa, ya que muchos niños no piden ayuda hasta que este problema no se prolonga en el tiempo.

    Este estudio propone a los padres que la medida más eficaz es el tratamiento psicológico para que las víctimas adquieran habilidades sociales para defenderse y para fortalecer su autoestima. Más información en Fundación Anar.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo