Tu niño en la calle, peatón seguro

Puedes enseñar a tu hijo educación vial de forma lúdica: con juegos que le ayuden a comprender y recordar las señales, los colores del semáforo o cómo cruzar la calle, al tiempo que se divierte.

La mejor forma de enseñar a tu hijo educación vial es predicar con el ejemplo: no cruzar cuando el semáforo está rojo, hacerlo siempre por el paso de peatones, utilizar el cinturón de seguridad, no olvidar el casco al circular en moto o en bici...

Son detalles que el niño ve y, por rutina, aprende. Si tú respetas las normas de tráfico, tu hijo también lo hará.

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Plantéaselo como un juego y aprenderá jugando

SEMÁFORO: Para que aprenda el funcionamiento de los semáforos, en un cartón dibuja dos, uno por cada cara, y coloréalos. Cuélgalo en la puerta del baño: cuando esté verde es señal de que se puede pasar, pero si está por la cara del rojo indica que el baño está ocupado. De esta forma, cuando vea un semáforo le resultará fácil entender el sistema rojo-verde.

SEÑALES: Para familiarizarle con las señales de tráfico puedes dibujar (él debe colaborar) algunas en una cartulina grande. Las recortáis y las pegáis en la pared de su habitación, así las visualizará constantemente. Y cada vez que viajéis en coche, jugad con él a adivinar qué significa cada señal que os encontréis en la carretera.

EL MAPA: Otro juego que le gustará es el del plano: dibuja uno de las cercanías de vuestra casa y salid a pasear. Durante el recorrido debe encargarse de completarlo dibujando en él las señales de tráfico, los pasos de peatones, los semáforos y las salidas de garajes.

Situaciones de riesgo, adviértele

Cuando salgas a la calle con tu hijo no olvides resaltar las situaciones de riesgo. Por ejemplo, las salidas de los garajes; es algo que al niño le va a costar entender porque los coches, al salir, cruzan sobre la acera, el lugar por el que siempre circulan los peatones. Además de advertirle sobre ello, tendrás que enseñarle a fijarse en las señales que marcan estos vados para que aprenda a detectarlas.

Otro aspecto en el que debes insistir es en que suba y baje del coche por el lugar adecuado, es decir, la puerta próxima a la acera.

Y además, conviene que destaques en el día a día las situaciones en las que otros peatones actúan mal: si mientras esperáis para cruzar la calle alguien cruza con el semáforo en rojo, o si no lo hace por el paso de cebra, para atajar, haz un gesto de desagrado y dile al niño que eso no se debe hacer.

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Aún no debe cruzar la calle solo jamás

Antes de exigirle logros, recuerda que tu hijo a los 5 años aún no tiene la madurez necesaria para realizar ciertas acciones solo, como cruzar una calle.

• No sabe si el vehículo que se aproxima está lejos o cerca, ya que no ha desarrollado completamente la percepción de la distancia.

• Tampoco sabe calcular el tiempo que tardará el coche, la motocicleta o el camión en llegar al lugar donde se encuentra él.

• Aún no distingue con seguridad derecha e izquierda y no prevé en qué sentido circulan los vehículos.

• No le dejes jugar en la acera con un balón: es muy impulsivo y si se le escapa (o si tú le llamas desde la otra acera), se lanzará a la vía sin mirar.

Un consejo: háblale claro

Cuando le expliques las normas, utiliza los términos específicos de la seguridad vial: acera, bordillo, paso de peatones, semáforo, señales, etc.

Enséñale cada acción en secuencias lentas: pararse junto al bordillo sin pisarlo antes de cruzar; mirar a la derecha; a la izquierda…

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