Cambio de casa, cómo evitar que afecte (negativamente) a los niños

Mudaros de casa os supondrá cierto estrés. Pero no olvidéis los sentimientos de vuestro hijo, puede afectarle más de lo que creéis.

A los bebés y niños pequeños, menores de 24 meses, un cambio de casa no les afecta demasiado. Mientras que las personas y objetos que son más importantes para ellos (padres, cuna, juguetes) sigan estando ahí, la mudanza no les causa estrés.

Un grupo más vulnerable son los niños que ya están en la Escuela Infantil: al cambiar de barrio, de cole y de compañeros, tienen más riesgo de sentir soledad, ansiedad, agresividad y problemas de concentración.

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Pautas a partir de 2 años

Para prevenir estos problemas...

  • No le informes de los planes hasta que no puedas enseñarle su nuevo hogar.
  • Hazle un librito con fotos e historias de la casa y los amigos que va a dejar.
  • Si es posible, antes de mudaros, llévale a la casa varias veces para que se vaya familiarizando con el nuevo entorno.
  • Involúcrale en la decoración de su cuarto: pregúntale qué color prefiere (entre dos opciones posibles), deja que escoja algún mueble...
  • Mantén su habitación sin cambios hasta el último día y arregla la nueva, con sus cosas, el día en que os mudéis.
  • Es mejor que esté presente durante la mudanza; si hace falta, con alguien que se haga cargo de él (la canguro, un familiar...). Así ve cómo las cosas se trasladan y todo le parece menos extraño.
  • Mantened en la medida de lo posible las rutinas y rituales que teníais antes, como desayunar los domingos en la cama, y las aficiones que practicaba.
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