El hermano mayor, el mediano y el pequeño

La posición que ocupa cada hijo en la familia, ya sea el primogénito, el mediano o el benjamín, ¿cómo puede influir en su carácter y en su personalidad?

El lugar que cada hijo ocupa en el seno familiar, según su orden de llegada, puede formar en parte su carácter y determinar cómo se posiciona en el mundo. Unos datos reveladores:

El inteligente primogénito

Un estudio de la Universidad de Oslo concluyó que los hijos mayores tienen un cociente intelectual 2,3 puntos más alto que los segundos. Seguramente se debe a que los padres disponen de más tiempo y energía para estimularlos. Y también a que ellos, a su vez, enseñan a sus hermanos muchos conceptos y habilidades, afianzándolos.

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Consejo para los padres: como los mayores suelen tener un sentimiento de responsabilidad bastante acusado, conviene no encargarles demasiadas tareas ni exigirles en exceso.

El exitoso mediano

La psicóloga Catherine Salmon concluyó que los medianos suelen tener gran creatividad, empatía, paciencia e independencia emocional, algo que les da muchas posibilidades de tener éxito profesional y social en su vida.

Consejo para los padres: como el hijo mediano no tiene una posición especial, puede pasar desapercibido. Es bueno dedicarle tiempo individual y elogiar sus méritos.

El innovador benjamín

Frank Sulloway, investigador norteamericano, concluyó que los más pequeños de la familia se suelen distinguir de los demás por su afán innovador y rebeldía. Muchos científicos, entre ellos Darwin, comparten el último escalón en la secuencia de hijos.

Consejo para los padres: si al benjamín se le da el trato de “el pequeño”, puede llevar a que desarrolle menos autonomía y a una falta de confianza en sí mismo. Hay que evitar la sobreprotección.

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