Deja que decida qué ropa ponerse

Aprender a tomar decisiones forma parte del proceso de maduración. Ahora que tu peque se viste mejor solo, ¿qué tal si le enseñas a elegir la ropa?

Tu hijo ya es capaz de vestirse con solo un poquitín de ayuda.

Acaba de aprender o está aprendiendo a cerrar sus cremalleras y a abrochar botones grandes y es algo de lo que seguro que se siente orgulloso.

Por eso el tema de la ropa pude resultarle muy motivador y es ideal para iniciarle en el lento pero importante proceso de “aprender a decidir”.

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Una elección acertada

Tomar decisiones no es sencillo y tu hijo necesitará al principio mucha supervisión por tu parte.

Con estas pautas podrás guiarle:

• Cuéntale los motivos que te llevan a escoger una prenda determinada, así le harás reflexionar. Estás tratando de que aprenda a decidir, por eso debes darle argumentos lógicos (“en el parque querrás jugar con la tierra, así que debes ponerte algo cómodo y que se pueda ensuciar”).

• Limita las posibilidades. En vez de abrirle el armario de par en par, dale dos o tres opciones: “¿Qué prefieres, el pantalón rojo o el verde?”. Evitarás llevarte sorpresas y él tendrá la última palabra.
• Si quieres que aprenda a decidir, tienes que estar dispuesta a aceptar sus elecciones cuando sean razonables. Por mucho que te apetezca comprarle la falda de cuadros, si ella prefiere la de rayas tendrás que respetar sus gustos.
• No le plantees como una pregunta aquello que no sea negociable. Por ejemplo, si comprasteis un vestido para esa boda a la que os han invitado, no le digas “¿te pones el vestido?”, sino “ponte el vestido, que ya nos vamos”.

Seguridad en sí mismo

Permitiéndole escoger su ropa, dentro de los límites que tú has marcado para que no se “equivoque”, no sólo le estás enseñando a reflexionar sobre lo que conviene o no (“¿no crees que el azul te combina mejor?” o “piensa que para llevar ese vestido ya hace mucho calor”) y a tomar sus decisiones, también le enseñas a respetar a los demás aún cuando las opiniones sean diferentes.

Además, si ve que valoras sus gustos y que escuchas sus argumentos, se sentirá mucho más seguro de sí mismo, lo que favorece su autoestima.

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Y al aprender a decidir con lógica, entenderá mejor el porqué de muchas de las normas y decisiones que tomas.

No le hagas “marquista”

En España hay muchos colegios, que apuestan por el uso del uniforme escolar.

El motivo es que así se eliminan las comparaciones y la discriminación por vestir ropa de determinadas marcas que algunos niños no se pueden permitir.

En todo caso, para evitar que tu hijo juzgue a los demás por lo que llevan puesto, intenta no clasificar la ropa por las marcas o por lo que cuesta.

Decirle “prefiero estas zapatillas porque son de mejor calidad o porque me gusta su diseño” es mucho mejor que argumentar “éstas son mejores porque son de tal o cual marca”.

¡Qué útil!

Puedes aplicar estas mismas bases para enseñarle a tomar decisiones en otros ámbitos (¿bocata de pavo o de mortadela?, ¿cine o zoo?).

Así aprenderá a reflexionar también sobre salud, nutrición, tiempo libre…

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