A los 2 años ya tiene que lavarse los dientes

El cuidado de los primeros dientes en la infancia es un hábito esencial: de él dependerá la salud de su dentadura definitiva.

La higiene de los dientes de leche debe hacerse tan pronto como estos broten. Al principio tendrás que lavárselos tú al niño con una gasita humedecida en agua. Y a partir de los 2 años puedes empezar a cepillárselos y explicarle cómo debe hacerlo.

Lecciones de cepillado

Para que se familiarice con el cepillo y adquiera una rutina, déjale que se lo meta en la boca y juegue con él y luego cepíllale tú explicándole lo que haces. Cepilla en vertical la cara exterior e interior de los dientes y encías. Para eliminar las bacterias que causan el mal aliento se limpia también el paladar, la cara interna de las mejillas y la lengua, pero si le dan arcadas, aún no es necesario que lo hagas. En cuanto le veas preparado, deja que se cepille él solito y dale tú el “último repaso”. Debe lavarse los dientes después de cada comida durante unos tres minuntos (empieza con un minuto y ve aumentando el tiempo). Y siempre será mejor si te pones a su lado y practicáis juntos "este juego".

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Su pasta y su cepillo

Su cepillo debe tener el mango y el cabezal pequeños, para que lo pueda sujetar con firmeza y se adapte a la forma de su boca. Además, sus cerdas deben ser suaves y con los bordes redondeados, para que no le hagan daño en las encías ni desgasten el esmalte de los dientes. Y mucho mejor si es de sus personajes animados favoritos, para que disfrute más del lavado. Cámbiaselo cuando veas que las cerdas están gastadas, abiertas o aplastadas.
Cómprale una pasta para niños con un sabor más agradable (porque las de adulto son más fuertes y abrasivas) y con un adecuado contenido en flúor: el exceso colorea el esmalte y el déficit favorece las caries. Ponle el equivalente a un guisante, sin humedecer el cepillo. Y enséñale que no debe tragársela. Deja el hilo dental y los enjuagues bucales hasta que tenga 4 o 5 años.

¿Lo sabías?

El cepillado de la noche es el más importante. Durante el sueño el movimiento de la lengua y el flujo salival disminuyen y los restos de comida fermentan, lo que propicia la formación de las caries.

Cuándo empezar a llevarle al dentista

Cuanto antes se realice la primera visita, más rápido se acostumbrará, lo que le llevará a confiar en el especialista y a no tenerle miedo. Los odontopediatras sostienen que la mejor manera de prevenir problemas bucodentales es efectuando visitas desde el primer año y de control cada seis meses si el niño se chupa el dedo, usa chupete más allá de los 18 meses o sufre algún traumatismo en los dientes de leche, así como en la época del cambio a la dentadura definitiva.

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