¿Es víctima del bullying?

Aunque es más frecuente en niños más mayores, el acoso escolar también puede empezar en edades tempranas. Detectarlo a tiempo y aunar fuerzas entre familia y profesores ayuda a combatirlo.

El acoso escolar o bullying es más habitual al final de Primaria y en los primeros años de Secundaria, pero también puede ocurrir en la Escuela Infantil. Conviene saber de ello, ya que actuar con tacto y conocimientos evita que vaya a más.

Quién puede sufrir el bullying o acoso escolar

Cualquier motivo puede servir para el acoso, como el modo de vestir, ser muy listo... Las víctimas suelen ser niños tímidos que no saben defenderse. Los acosadores, niños agresivos, con poca empatía, dominantes y a veces líderes, que en casa reciben poca atención o sufren humillaciones. Y el problema se acrecienta cuando el resto de compañeros no intervienen por miedo o porque no son conscientes de que pasa algo.
A los 5 años el niño no sabe distinguir bien sus sentimientos y mucho menos expresarlos. Además, puede pensar que lo que le ocurre es normal o sentir temor o vergüenza. Por eso, si piensas que tu hijo está sufriendo acoso, propicia situaciones que le animen a hablar. Leed cuentos sobre niños que viven una situación parecida, háblale de un enfado con un amigo que tuviste en tu infancia o jugad con sus muñecos a profesores. En estos contextos es más fácil que te hable de lo que le ocurre. Una vez que tengas la información ponte en contacto con el centro escolar (aunque él no quiera que hagas nada).

Ante el acoso escolar, actuar sin demora

Ante esta situación es necesario que el colegio intervenga y no banalice lo ocurrido. Así, el profesor debe hablar con el niño acosador y explicarle, con cuentos o frases sencillas, que con su actitud hace que su compañero se sienta triste. Además, hay que abordar el tema del acoso escolar con toda la clase, mediante juegos y actividades educativas que enseñen a los niños que no es bueno humillar o tratar mal a un compañero, que no deben dejar que nadie lo haga y que si ocurre deben decírselo al profesor. Por último, el cole debe elaborar un protocolo sobre el tema con reglas para los alumnos y tratarlo en reuniones de padres.

Si es víctima del bullying, apóyale y sé su aliada

Explícale que no es él quien actúa mal, sino el acosador. Y haced un juego de rol imitando la situación para enseñarle a reaccionar: dale ideas de frases y sobre su lenguaje corporal (hombros rectos, no esquivar la mirada...). Si está muy afectado, debes llevarle a un psicólogo. Y solo como última solución: cambiarle del colegio.

Presta atención a estas señales de maltrato

Si tu hijo presenta varias de eestas señales a la vez, puede estar sufriendo acoso.

  • Se queja de dolor de tripa, cabeza y otros, especialmente los días de cole.
  • Es habitual que llegue a casa con su ropa y sus objetos personales rotos. Y, a veces, con hematomas y heridas.
  • No quiere ir al colegio.
  • Muestra un cambio brusco de carácter sin ningún motivo aparente.
  • Sufre un retroceso en su desarrollo, como volver a hacerse pis por la noche.
  • No tiene apetito o come en exceso.
  • Se encierra en sí mismo y está muy callado, triste o de mal humor.
  • Se muestra muy agresivo en sus juegos, con sus hermanos, con los padres, etcétera.

    Un dato positivo

    Las estadísticas sobre bullying en colegios de nuestro país confirman que los centros que han elaborado un protocolo con medidas para atajar este problema son los que registran menos casos de acoso en sus aulas.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo