Queremos que el bebé se duerma solo pronto

El sueño del niño es uno de los aspectos en los que los padres somos más exigentes.

Uno de los aspectos en los que más se nota esta presión es el del sueño. Por ejemplo, esperamos de nuestro bebé que aprenda desde muy pronto a dormirse solo y a intervalos largos. Pero, aunque biológicamente el niño está preparado para saber dormirse sin ayuda, existen factores que intervienen en su sueño, como los cólicos, el hambre, la sobreestimulación...

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Además, olvidamos que la naturaleza del descanso infantil es distinta a la nuestra: se caracteriza por episodios cortos en los que las fases del sueño profundo y ligero se suceden con mayor frecuencia debido a la inmadurez cerebral. A medida que el niño va creciendo esto varía, pero requiere tiempo y, sobre todo, necesita seguir su propio ritmo.

Otra cuestión que nos agobia respecto al sueño del bebé es si debemos acostumbrarle a dormir en su habitación desde el principio. Esta práctica se puso de moda hace años en los países anglosajones como un método para estimular la independencia del niño.

Pero la realidad es que el bebé humano no llega al mundo preparado para el sueño solitario, necesita tener cerca a sus padres (y ellos a él). Y no sólo eso: estudios recientes demuestran que los bebés que duermen en la misma habitación que sus progenitores en sus primeros meses, al llegar a los 5 años tienen más seguridad y autoconfianza que los demás.

Algunos consejos

  • Sigue tu intuición con la certeza de que no estás dificultando la autonomía de tu bebé. La mayoría de los niños aprenden a dormir solos en su cuarto tras haberlo hecho en el de sus padres. La dependencia prepara el camino hacia la independencia.
    • No temas mecerle en tus brazos antes de ponerle a dormir: el mecimiento tiene efecto bálsamo, ya que le recuerda a su estancia en el útero y mejora la calidad de su descanso.
      • En el sueño del niño también influye su carácter. Así, uno nervioso e inquieto tendrá peor descanso que otro tranquilo, hagas lo que hagas. Acéptalo y afrontarás mejor que le cueste dormir o se despierte mucho.
        Publicidad - Sigue leyendo debajo