Enseña a tu hijo a ser solidario

El 31 de agosto es el Día Internacional de la Solidaridad. Aprovecha para inculcar este importante valor en tu hijo y contribuirás a crear un mundo mejor.

Tu hijo cada vez interacciona con más personas de su entorno, y así empieza a darse cuenta de las similitudes y diferencias que tiene con ellas. Es importante que aprenda a respetar y a apreciar la diversidad para que llegue a convertirse en un adulto empático y solidario.

Un poco de sí mismo

Hay muchas ideas con las que puedes fomentar este aprendizaje:

Publicidad - Sigue leyendo debajo
  • ¡Qué bueno es compartir! Acostumbra a tu hijo a no acumular juguetes, ropa, libros… Dos veces al año, proponle que elija algunas de sus cosas (que estén en buen estado) para regalar a otros niños que tienen menos. Dale tiempo para decidir qué quiere regalar y, una vez hecha la selección, llevadlo juntos a una parroquia o centro donde se ocupen de recogerlo.
  • Campañas de ayuda. En muchos establecimientos y calles hay huchas que recogen dinero para causas importantes. Deja que sea tu hijo el que deposite en ellas las monedas y aprovecha para explicarle cuál es su fin. Del mismo modo, participa con él en campañas de recogida de alimentos: pídele que te ayude a elegir qué podéis donar (explícale que debe estar bien envasado, tener una fecha de caducidad a largo plazo…) y llévale contigo al lugar de recogida. Le impresionará ver la cantidad de comida que se recopila allí y se sentirá más útil.
  • Compras con corazón. Entrad juntos en establecimientos de comercio justo (como los de Intermon Oxfam) donde vendan ropa, juguetes... Encontraréis artículos muy distintos y le gustará saber que lo que paguéis por ellos irá destinado a ayudar a otras personas. Y enséñale los logos de entidades sin ánimo de lucro para que vaya aprendiendo a reconocerlas.

    El ocio más positivo

    • Amigos diferentes. Anímale a jugar con todos los niños del parque que tengan su edad, sin importar a qué cultura o condición social pertenezcan. Favorece la relación con ellos invitándolos a jugar en casa, por ejemplo.
    • Actividades culturales. Es frecuente que las ONG organicen exposiciones o charlas sobre diferentes culturas que pueden resultar interesantes para tu hijo. Acompáñale y asegúrate de que lo entiende todo (pregúntale lo que está viendo o lo que ha oído, explícale las fotografías u objetos de la exposición...). Cuando lleguéis a casa pídele que te haga un dibujo de lo que más le ha gustado.
    • Cuentos, vídeos... En la actualidad es fácil encontrar en librerías y bibliotecas material educativo que favorece valores solidarios. Algunas ONG editan vídeos y publican libros de este tipo. Cáritas, por ejemplo, tiene una colección de cuentos que ayuda a los niños a conocer culturas diferentes.
      Publicidad - Sigue leyendo debajo

      Tu ejemplo, la mejor educación

      Muchas veces el rechazo a otras personas viene dado por el desconocimiento, que provoca miedo ante los que son diferentes. La mejor forma de evitarlo es predicar con el ejemplo.

      Por eso es importante que tu hijo vea que te relacionas con gente de diferentes culturas y clases sociales, para que él aprenda a hacer lo mismo. Pide a tus amigos que le expliquen sus tradiciones para estimular su curiosidad y ayudarle a ampliar sus conocimientos y a hacerse más tolerante. Desarrollar estos valores juntos fomentará el espíritu de cooperación y la cohesión familiar.

      Publicidad - Sigue leyendo debajo