A los 4 años: el juego comunitario

Las amistades se van afianzando aunque sigan existiendo las peleas. Quieren invitar a sus amigos a casa y se vuelven más expresivos. Puedes aprovechar y enseñarle como debe empezar a comportarse con los mayores.

"Te invito a venir a mi casa"

A los 4 años el niño dispone ya de habilidades sociales que facilitan el juego comunitario: mayor capacidad verbal (lo que le permite expresar lo que quiere y negociar sin necesitar del adulto) y un sentido del “yo” más asentado, que le permite renunciar a su interés para que el juego prosiga: “Vale, jugamos a la pelota en vez de ir a los columpios”.

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Le gusta estar con otros niños y quiere seguir con ellos al salir del cole, por lo que son frecuentes las invitaciones. Pero sigue habiendo peleas relacionadas con el poder o el reparto de roles: quién jugará con quién, a qué se jugará...

Entre este año y el quinto se va perfilando el carácter social de tu hijo: si es líder o seguidor, tímido o lanzado, con muchos amigos o sólo con uno o dos.

Sus pasiones suelen ser intensas y de breve duración, y los enfados entre amigos, tan inestables y efímeros como los cariños.

Sólo al final de esta etapa las amistades se harán más estables y aparecerán reacciones de verdadera simpatía.

Qué puedes hacer para ayudarle a relacionarse

A PARTIR DE 4 AÑOS

  • Si se pelea con un amigo, pregunta a cada uno qué ocurre. Así aprenden a expresar lo que quieren con palabras.
    • Enséñale solidaridad corrigiendo sus acciones con tu ejemplo: cede el asiento a los mayores en el metro... Él te copiará.
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