De 1 a 2 años: El juego en paralelo

El bebé es todavía muy pequeño para hacer amigos pero ya empieza a sentir curiosidad por lo que le rodea. A partir de ahora observará a los demás niños y empezará a imitarlos.

"Lo mío es mío y lo tuyo...¡También!

En torno al primer año, el bebé empieza a explorar y a controlar el entorno. Si encuentra a otro pequeño en su camino, es probable que le empuje o le quite el juguete de las manos.

Ocurre porque aún no conoce bien sus límites corporales ni tiene establecido su sentido del “yo” y, por tanto, todavía no puede ver al otro como una entidad en sí.

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Pero a la vez se inician ya otros comportamientos que indican una mayor tendencia hacia el igual: los niños dan vueltas alrededor de la mesa uno tras otro, alargando a veces la mano como para alcanzarse.

Aún no entablan un verdadero contacto social, pero se imitan: uno se deja caer en el suelo y el otro le copia; dominan las mismas habilidades y se divierten largo rato juntos.

Sin embargo, cuando hay juguetes apenas hay interacción social. Tan sólo miradas curiosas, aproximaciones vacilantes, algún forcejeo por un muñeco... Es el “juego en paralelo”.

Además, cuando el niño es “atacado”, grita y se defiende y poco a poco comienza a asimilar que existen “otros” y a intuir que tienen sentimientos y deseos propios.

Qué puedes hacer para ayudarle a relacionarse

DE 1 A 2 AÑOS

  • No te alarmes por sus conductas “insociables”. Cuando se pelea por un juguete, descubre que el otro existe y siente, desarrolla la noción de sí mismo y la relación que hay entre sus acciones y la reacción del otro.
    • Cuando tu niño esté con otro, preséntalos por sus nombres: “Él es Pablo y él es David”. Esto los inclina a intercambiar muestras de afecto y a jugar juntos
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