¿Por qué es tan importante la actitud positiva de mamá?

El involucrar a tu hijo en este proceso es muy positivo. Por ejemplo podéis ir juntos a comprar "su orinal". No le regañes nunca ante una regresión y trátale con cariño quitándole importancia al "pequeño fracaso". De esta forma tu hijo adquirirá seguridad y el proceso será más fácil.

Trucos para ayudarle

Dejar los pañales es un aprendizaje lento (suele prolongarse entre mes y medio y dos meses) y para adquirirlo tu hijo debe sentir que eres su aliada. Para demostrárselo...

  • Id juntos a comprar el orinal y déjale elegir el que más le guste. No pasa nada si en casa juega a ponérselo en la cabeza, así se irá familiarizando con él.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    • Si rechaza el orinal y quiere sentarse en el inodoro como los mayores, compra un reductor de plástico adecuado a su tamaño. También es conveniente el uso de un alzador donde pueda apoyar los pies, para que no le queden colgando.
      • Pídele que intente hacer pis cada dos horas y siempre antes de acostarle y después de despertarse (con estar cinco minutos sentado es suficiente).
        • Haz un diario para prever cuándo es más probable que haga caca y así sea más fácil que “triunfe” (después de las comidas, por las mañanas…).
          • Vístele con ropa que pueda subirse y bajarse él solito, sin ayuda.
            • Prémiale con palabras de cariño cada vez que haga pis o caca en el orinal: el refuerzo positivo es lo más efectivo. Y no le regañes si no lo logra todavía.

              Posibles dificultades

              Como en todos los avances, en éste también pueden surgir complicaciones, pero no pasa nada: paciencia y cariño son las claves para superarlas. En cualquier caso, recuerda:

              • Los escapes son muy normales en las primeras etapas del aprendizaje, pero si notas que tu hijo te pide pis muchas veces y hace poca cantidad, es posible que tenga una infección de orina. Llévale al pediatra.
                • Si ya controlaba los esfínteres y de pronto tiene una regresión (vuelve a hacerse pis encima), no te alarmes: se trata de un proceso de aprendizaje que puede verse afectado por muchos factores (que haya estado enfermo, por ejemplo). En poco tiempo recordará lo “olvidado”.
                  • Si después de estar una semana intentando que empiece a controlar los esfínteres no notas ningún avance, replantéate si tu hijo está preparado. Es mejor esperar un poco que quitarle el pañal convirtiéndolo en una experiencia negativa.
                    Publicidad - Sigue leyendo debajo