Señales que indican que tu hijo ya está preparado

¿Cómo saber si mi hijo puede dejar el pañal? ¿Qué época del año es la más idónea para hacerlo? A continuación te damos unas pautas que pueden indicarte cuál es el mejor momento para ponerte "manos a la obra".

Fíjate en estas señales

Para comprobar si tu pequeño está preparado para dejar los pañales, fíjate en estas cinco señales:

  • Le notas inquieto cuando tiene mojado o sucio el pañal e incluso te pide, a su manera, que se lo cambies.
    • Es capaz de obedecer órdenes sencillas y además empieza a comunicarse contigo verbalmente.
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      • Aguanta seco más tiempo.
        • Te da indicios físicos (da saltitos, se pone las manos en el pañal...) o verbales (dice pis) de que va a hacerse pis de forma inmediata.
          • Tiene la suficiente habilidad motora para bajarse y subirse la ropa él solito y para sentarse y quedarse así quieto durante un par de minutos.

            Su momento y el tuyo

            No tienen por qué coincidir. Los padres suelen aprovechar los meses de verano para quitar el pañal a sus hijos por una cuestión de comodidad: llevan menos ropa y se les puede dejar con el culete al aire.

            Pero no suelen considerar que lo realmente importante es que los pequeños estén bien preparados para afrontar su nuevo reto.

            Cuando te pongas manos a la obra con tu hijo, conviene que lo hagas en el ambiente que él conoce más y que más seguridad le proporciona: vuestra casa, mejor que el hotel donde vais a pasar las vacaciones.

            Asegúrate también de que este reto no coincide con otro cambio significativo en su vida. Por ejemplo, si ha tenido un hermanito, deja pasar unos meses para que las novedades no se le junten.

            La época de rebeldía

            Entre los 2 y los 4 años los niños pasan por un momento decisivo en la formación de su personalidad, que viene acompañado por una sorprendente rebeldía: empiezan a entender sus limitaciones y reconocen su independencia, de ahí que sea normal que nos lleven la contraria en todo.

            Así, es muy probable que en la guardería tu hijo no ponga ninguna objeción a sentarse en el orinal y que en casa se niegue a hacerlo. Ten paciencia y trata de tomártelo con humor.

            Pero de todos modos, si consideras que tu hijo está pasando por una fase especialmente complicada, tal vez sea mejor que esperes un poco para retirarle el pañal, con el fin de no entablar una comunicación negativa con él.

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