¿Por qué no quiere hacer caca en el orinal?

Entre su segundo y su tercer cumpleaños, muchos niños aprenden a utilizar el orinal. Pero algunos, sobre todo varones, se niegan a sentarse en él para la defecación. ¿A qué se debe?

Mario, 30 meses, se sienta en el orinal y en la taza del váter para hacer pis, pero cuando le entran ganas de hacer caca, se esconde tras el sofá y se lo hace encima. Sabe racionalmente que no está bien y que debe ir al WC, pero continúa con este hábito. ¿Por qué? No se debe a una desobediencia, sino a un miedo.

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El motivo del problema

El motivo por el que el niño no se atreve a evacuar es que lo siente como si él mismo se desintegrara, como si perdiese algo. Ese “algo” es para él una parte de su cuerpo y no entiende que debe soltarla; prefiere hacérselo encima o en el pañal, si en ocasiones aún lo lleva, porque así apenas nota esta “separación.” Y como se trata de un miedo, no es bueno reñirle ni hacerle entrar en razón. No sirve.

Lo malo es que, mientras algunos piden el pañal y con él no tienen problemas, otros se aguantan al máximo y se agrava la situación: el colon pierde tono muscular y aparecen pequeñas manchas a lo largo del día, o bien el niño sufre estreñimiento y, pon ende, fisuras en el ano. Al temor se suma el dolor y se vuelve aún más reacio.

Pautas para enseñarle

Dile a tu hijo que entiendes su miedo, sé paciente y ayúdale así:

  • Un truco para muchos es ponerles el pañal para este momento, pero cada vez un poco más bajo para que aprendan el proceso de “soltar”. Finalmente no habrá apenas diferencia entre recurrir al pañal o hacerlo en el orinal. Y del orinal dará paso al váter con un reductor instalado en la tapa.
  • Explícale las funciones corporales mediante un libro para que entienda que es algo natural.
  • Un muñeco con un orinal de juguete le permite recrear su situación y “elaborarla” jugando.
  • Jugar con plastilina, barro, arena o pintura de dedos es terapéutico. Estos materiales le ayudan a asimilar miedos de modo inconsciente.
  • Celebra sus éxitos e ignora sus accidentes. Cuanta menos presión, más fácil será el aprendizaje.

    Todos los niños, tarde o temprano, acaban superando este problema.

    Evitar el estreñimiento

    Que tu hijo se estriña es la consecuencia de aguantarse las ganas por el miedo a hacer caca.

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    • Llévale al pediatra. Le prescribirá una dieta rica en fibra y posiblemente, al principio, algún laxante.
    • Siéntale en el orinal 5-10 minutos después de cada comida para que se active el reflejo gastro-cólico, las contracciones del intestino.
    • Cuelga un folio en la cocina y dibuja en él un sol sonriente cada vez que haga de vientre. Cuando sume tres soles le das un regalito.
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