Enseña a tu hijo a ser un peatón prudente

Por el bien de todos, tienes que convertir a tu hijo en un peatón prudente. ¡Ha llegado el momento de enseñarle las primeras nociones de educación vial!

Para que tu hijo aprenda a moverse correctamente por la calle, empieza por explicarle que de la misma forma que los coches no pueden ir por la acera, nosotros tampoco podemos caminar por la calzada.

Aprovecha entonces para enseñarle qué es un semáforo y un paso de cebra. Puedes utilizar cuentos y juegos, pero sobre todo, dale buen ejemplo. Si le dices que hay que cruzar con el semáforo en verde, pero luego tú pasas con él en rojo aprovechando que no vienen coches, tu hijo acabará cruzando como tú. Piensa en las conductas que adoptas que son peligrosas y evítalas. Por su bien y por el tuyo.

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Insiste en estas conductas

La repetición es otra parte básica del aprendizaje. Las conductas en las que más tienes que incidir son:

❋ Debe caminar siempre por el lado interior de la acera, lo más lejos posible de la calzada.

❋ Para cruzar tiene que buscar un semáforo o un paso de cebra, no puede hacerlo por donde quiera.

❋ Mientras espera a que el disco cambie, debe situarse dentro de la acera, no justo en el bordillo.

❋ Jamás debe empezar a cruzar sin asegurarse primero de que los coches se han detenido del todo, incluso aunque el semáforo esté en verde. Por supuesto, todo ello debe hacerlo siempre cogido de la mano del adulto que va con él.

❋ Adviértele que nunca debe correr detrás de una pelota que se le ha escapado de su área de juego. Para recuperarla tiene que pedir ayuda a una persona mayor.

También en el coche

Los buenos hábitos en seguridad vial también incluyen la manera correcta de comportarse cuando viaja en un vehículo.

Siempre que acomodes a tu hijo en su sillita de seguridad, comprueba con él que el enganche de los arneses hace “click”, porque este ruidito denota que están bien puestos. Y, por supuesto, no te olvides de ponerte tú el cinturón, incluso en los trayectos más cortos. Ya sabes que tu ejemplo es modélico para él.

Explícale también por qué no se debe preguntar ni molestar al conductor. Dile que cuando se conduce hay que estar pendiente de muchas cosas al mismo tiempo y no es momento de charlar ni mucho menos de discutir.

Por último, enséñale a no salir del coche hasta que tú le abras la puerta (el cierre de seguridad debe estar siempre puesto) y a hacerlo siempre por el lado de la acera, no por el de la calzada.

Aprender y disfrutar a la vez

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Te recomendamos dos webs muy prácticas y entretenidas para enseñar seguridad vial a tu hijo: la de la Fundación Mapfre (www.losmaspequenosyseguridadvial.com) y la de la DGT (www.aprendeeducacionvial.es). En ambas encontrarás vídeos, actividades y cuentos para convertirle en un peatón prudente.

También disfrutará viendo “Greenlight animation”, unos vídeos de dibujos de Youtube donde explican a los más pequeños por qué deben ponerse el cinturón en el coche y caminar con prudencia por la calle.

¡Qué práctico!

Cuando utilices el transporte público con tu hijo, préstale especial atención al entrar y al salir del vehículo. Si vais en metro, recuérdale que dé un paso grande para no meter el pie entre el vagón y el andén.

Y si vais a coger el autobús, dale la mano y ayúdale a subir y a bajar, para que no pierda el equilibrio ni se pille con la puerta. En ambos casos, durante el trayecto tiene que ir muy bien agarrado.

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