La influencia de los videojuegos en el niño

Salvo excepciones, todos los niños a los 5 años, muestran una gran fascinación por los videojuegos. ¿Es bueno que formen parte de su mundo?

Hoy en día resulta imposible educar a un niño al margen de la tecnología y tampoco sería justo: impedirle el acceso a ella significaría negarle el aprendizaje de ciertas habilidades que son imprescindibles en el mundo que le toca vivir.

Pero esto no quiere decir que el uso de estos aparatos deba ser indiscriminado. Es necesario que esté sometido a ciertas pautas de control, que permitan al pequeño disfrutar de ellos evitando sus efectos nocivos.

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No dejes que se limite

Si tu hijo tiene 5 años y ya muestra una clara preferencia por las maquinitas y los videojuegos, debes intervenir cuanto antes para evitar que esta actividad le aleje del deporte, de las manualidades, de los otros niños...

Cuando tu pequeño juega únicamente con estos aparatos, su capacidad de interaccionar con los demás desaparece y si pasa varias horas al día “enganchado”, pierde la ocasión de relacionarse con otros, algo especialmente nocivo para él si es tímido.

Piensa también que es a su edad cuando los niños empiezan a entender los juegos de reglas con varios jugadores, y si en vez de practicarlos se limita a jugar él solo con su máquina, le va a costar mucho más aprender a respetar los turnos, a dialogar, a compartir...

Salvo los videojuegos que invitan al movimiento, el resto fomentan el sedentarismo. Además, el abuso de los juegos tecnológicos aleja a los pequeños del entorno natural, cuyos beneficios son insustituibles. Y aunque parezca lo contrario, limita el desarrollo de su fantasía.

Los niños tienen que disfrutar con actividades en las que su misión no sea sólo apretar botones.

Aspectos positivos

Pero hay también beneficios en las maquinitas y videojuegos. Utilizados con cabeza, ayudan a los niños a mejorar su orientación espacial y su motricidad fina, incrementan su vocabulario, les aportan nuevos conocimientos y les introducen en el manejo de herramientas que forman parte de la vida cotidiana. Además, favorecen la concentración y si los pequeños juegan en compañía, fomentan su socialización.

En cuanto a la temática, lo ideal es que haga referencia a su mundo, para que les ayude a comprenderlo mejor, y que les invite a construir, en lugar de animarles a destrozar o a matar.

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Manual básico de buen uso

Quieres que tu pequeño haga un uso sano de su máquina de videojuegos. Además de darle ejemplo, debes actuar así:

  • Déjale claro que tiene que pedirte permiso. Sólo podrá utilizarla si antes consulta contigo, nunca a escondidas. Lo mejor es que la guardes tú, en vez de dejarla a su alcance.
    • Limítale el tiempo de juego. Pacta con él que no puede jugar más de una hora diaria seguida. Otra opción es acotar el tiempo de juego según el número de partidas realizadas.
      • Ten en cuenta el momento. Sólo tendrá acceso a este juego una vez que haya realizado sus tareas y cuando aún falte más de una hora para que se vaya la cama, ya que el movimiento de la pantalla excita y puede dificultarle el sueño.

        ¡Qué práctico!

        El PEGI (Pan European Game Information) es un mecanismo diseñado por la industria del videojuego con el objetivo de orientar a los padres sobre los contenidos de sus productos, para que así acierten siempre al elegir los de sus hijos.

        El sistema cuenta con dos tipos de iconos, uno relativo a la edad recomendada y otro a la temática del videojuego. Para ampliar esta información: www.adese.es

        Vanesa Lara López-Agrelo, la psicóloga que nos ha asesorado en este tema, es coordinadora de la Escuela Infantil Buen Bebé, de Madrid. C/ Pío Baroja, 2. Tf. 915 740 444. www.buenbebe.com

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