Así será más fácil que tu hijo se adapte al centro escolar

Es sólo cuestión de tiempo. A unos niños les cuesta más que a otros. Lo importante es que seas positiva y que él te vea feliz porque interpretará que la guardería o el colegio son lugares donde va a pasarlo bien.

Despídete sin dramas

A la hora de despedirte al dejarle en el colegio, dale un abrazo y un beso, dile algo cariñoso y vete tranquila; si estás diez minutos diciéndole adiós sólo conseguirás que se agobie y llore.

Y no le engañes con frases del tipo “vuelvo en un rato”; lejos de calmarle, a la larga le crearás desconfianza. Dile la verdad y si quieres explicarle cuándo vendrás, ten en cuenta que los niños pequeños aún no dominan la noción del tiempo.

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Por eso deberás utilizar alguna referencia que pueda entender, del tipo “después de comer” o “cuando te despiertes de la siesta”. E intenta no llegar tarde a buscarle; si ve que los demás niños se van y él continúa ahí, se pondrá nervioso.

Adapta los horarios

Para que lleve mejor su estancia en el cole, es bueno que sus horarios en casa sean similares. Aunque en el fin de semana podáis variarlos un poco, ten en cuenta que si a diario come a las doce y esos días en casa lo hace a las tres por sistema, se sentirá descolocado.

En el mismo sentido, intenta que los primeros dos o tres meses de clase no coincidan con otros cambios. “No es momento de animarle a dejar el chupete o iniciar el control nocturno de esfínteres, porque son situaciones que, ya por sí solas, le requerirán un esfuerzo”, dice Salzberg.

Coordínate con la profe

Es importante que haya una continuidad entre lo que hace en su casa y en el centro. Habla con las profesoras para ir a la par en cuestión de desarrollo.

Si, por ejemplo, en casa ya le dais de comer sólido, no es conveniente que en la guardería siga tomando la comida triturada. Si tiene edad, pídele que te enseñe qué canción ha aprendido para cantarla juntos, pregúntale a qué ha jugado con los otros niños... Y si todavía es pequeño, háblale tú de lo que ha hecho.

De este modo le demuestras que la escuela es muy interesante y que te gusta. Y así le enseñas a sentir lo mismo. Es como si le dijeras: “estamos juntos en esto”. Además, muéstrale que aprecias a su profesora: a estas alturas tu hijo ya la habrá tomado cariño y es muy importante que vea que tú también se lo tienes.

Ten paciencia

Además de poner en práctica estas pautas, es esencial que afrontes estas semanas de adaptación al colegio o a la guardería con paciencia y teniendo presente que las cosas van a mejorar. Y que esto va a suceder incluso si tu hijo está entre los 9 y los 14 meses, una edad un tanto delicada porque se encuentra en plena etapa de “angustia ante los extraños” y todavía no tiene los recursos para afrontar las separaciones que empezará a adquirir a partir de los 15 o 16 meses.

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En todo caso, para llevarlo mejor, piensa que cuando tu pequeño haya logrado adaptarse te llenará de alegría ver cómo disfruta con sus amigos o cómo ha memorizado esa canción infantil. Y para él también será una etapa feliz. A los peques les gusta estar con otros niños y los horarios marcados de la escuela les aportan mucha estabilidad.

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