Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

¿Qué diferencia a un pequeño nervioso y muy activo, de otro que sufre TDAH, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad? ¿Cómo hay que actuar si te dan este diagnóstico? Aquí tienes todas las claves y muchas pautas que pueden servirte de ayuda.

Llevas un tiempo notando que tu hijo no para de moverse, que actúa sin pensar, de manera impulsiva, y que tiene dificultad para prestar atención a lo que le dices.

Tal vez sufra TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), una alteración neurobiológica en la que intervienen factores de tipo genético y ambiental (por ejemplo, consumo de tabaco durante el embarazo, estrés psicosocial, anoxia o falta de oxígeno durante el parto...). A pesar de que normalmente comienza a diagnosticarse a partir de los 6 o 7 años, es posible hacerlo a edades más tempranas.

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El nadador Michael Phelps fue diagnosticado de TDAH cuando todavía era muy niño, lo mismo que Luis Rojas Marcos, catedrático de Psiquiatría y miembro de la Academia de Medicina de Nueva York. Ambos son la cara visible de un trastorno que actualmente afecta a cerca del 6% de los niños en edad escolar en el mundo.

De hecho, el proyecto Pandah (Plan de Acción en TDAH) calcula que un niño de cada aula en nuestro país podría sufrir esta enfermedad. “Estas cifras son estimadas ya que se trata de una dolencia en ocasiones mal diagnosticada porque se confunde con otras patologías del comportamiento”, advierte Josep Antoni Ramos, miembro del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari Vall d´Hebron, de Barcelona.

En qué consiste

El TDAH es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por periodos de atención breve, inquietud motora, distracción constante, inestabilidad emocional y conducta impulsiva. Normalmente hablamos de niños hiperactivos a secas, aunque en realidad debería aplicarse solamente al subtipo de la alteración que presenta los síntomas de hiperactividad, no a los restantes. Y es que existen tres subtipos distintos: el inatento, el de hiperactividad y el combinado, que es el más frecuente y que incluye los dos anteriores.

“Se ha constatado la evidencia de un retraso en la maduración de algunas regiones del cerebro como origen de este trastorno psiquiátrico”, explica el doctor Ramos. Los niños que lo presentan muestran mayor inmadurez en las funciones asociadas al lóbulo frontal. “El TDAH se asocia a un déficit en la estructura y en la función de las sustancias químicas del cerebro de las partes fundamentales para el autocontrol y la atención”, añade.

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La hiperactividad tiene un altísimo componente genético. “Se estima que los genes son los responsables de cerca del 70% de los niños que la padecen y el restante 30% se debe a factores ambientales”, insiste el psiquiatra. Por otro lado, la incidencia en las niñas es cuatro veces menor que en los niños. En ellas predomina el subtipo inatento, por lo que pasan más desapercibidas.

Problemas en el cole

Los niños con TDAH no pueden permanecer quietos y concentrados en una única actividad. Les cuesta atender y prestar atención a lo que les rodea. Normalmente, además, pueden presentar un trastorno del lenguaje y una dificultad en su expresión escrita y en su grafía, que suele confundirse con falta de interés por aprender.

Y, por si fuera poco, les cuesta gestionar sus emociones, de manera que llegan a tener problemas y falta de “feeling” con los restantes compañeros de su clase, ya sea en la escuela o incluso en la guardería. De ahí la importancia de los centros educativos en la lucha contra este problema, ya que se convierten en termómetros para detectar los síntomas. “Los pequeños pasan muchas horas allí. Eso permite que se pueda comparar su comportamiento con el de otros niños”, aclara el especialista.

Por otro lado, “muchas veces los padres tienen un sentimiento de gran frustración ya que creen que es todo culpa suya, que están fracasando en el proceso de formación y educación de sus hijos. Pero lo que ocurre realmente es que no saben que su hijo padece TDAH”, recuerda el doctor Ramos. Por esta razón es tan esencial realizar una evaluación médica lo más pronto posible.

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