Qué aprende el niño viendo fotos con su madre

Este entretenimiento le ayudará a descubrir muchas cosas sobre sí mismo y sobre vuestra familia. Muéstrale fotos tuyas de cuando eras pequeña. Comprobar que fuiste niña hará que se sienta aún más unido a ti.

Ver fotos, un hobby ideal

Muchos psicólogos aseguran que ver fotos es como releer un buen libro: cada vez que le echamos un vistazo, descubrimos y aprendemos algo nuevo.

Esto es lo que le ocurre a tu hijo cada vez que le entretienes viendo su propio álbum o el álbum de vuestra familia. Escuchar tus explicaciones sobre quién es quién o dónde os hicisteis tal foto le ayuda a comprender muchos detalles de su entorno próximo, de él mismo, de vuestra familia, del paso del tiempo, del mundo...

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Y todo ello con el beneficio añadido de participar de un ambiente de complicidad y de intimidad contigo, muy positivo para su desarrollo porque le hace sentirse querido, confiado y seguro.

Este hobby es muy beneficioso en esta etapa porque la fotografía está íntimamente ligada a los recuerdos: fotografiamos esos momentos especiales que queremos volver a ver y a recordar. Y tu hijo está ahora en la edad en la que se fijan los primeros recuerdos.

Hasta que se soltó a hablar, vivía los acontecimientos sin poder clasificarlos, como retazos difusos difíciles de evocar. Ahora que ya habla le es más fácil almacenar y clasificar sus recuerdos, pero puedes ayudarle mucho en esta tarea viendo fotos con él de vez en cuando.

Al enseñarle las de sus fiestas de cumpleaños, aprovecha para explicarle el paso del tiempo. Hazle reparar en lo pequeño que era entonces y en lo mayor que es ahora.

Dile también que se fije en la ropa que llevaba. Así irá aprendiendo a distinguir las estaciones del año y la utilidad de las diferentes prendas.

Parentescos familiares

Para tu pequeño, el “universo” de la familia y los parentescos es todavía extraño e incomprensible. Mostrándole fotos te será menos complicado enseñarle la relación que le une con sus abuelos, sus tíos, sus primos...

Le resultará muy divertido descubrir que tú te pareces a tus padres, que papá es igual que el tío Pedro y que él mismo tiene cierto aire a sus primos. Y, por supuesto, disfrutará enormemente viendo fotos de cuando su padre y tú erais niños.

Hasta ahora no había reparado en que hubo un tiempo en que vosotros fuisteis pequeños y vulnerables, como él es ahora, y este hallazgo le llevará a sentiros más cerca.

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Alternativa a dormir la siesta

Aunque todavía la necesitan, a muchos niños de esta edad les resulta imposible dormir la siesta. Si el tuyo es uno de ellos, prueba a echarte un ratito con él, no para dormiros, sino para ver juntos el álbum de fotos familiar.

Esta propuesta le resultará atractiva y le “obligará” a mantenerse quieto durante un tiempo, mientras reposa la comida. Por otro lado, dedicarle este momento en exclusiva, en una habitación a solas, sin nadie que os moleste, le convencerá de lo importante que es para ti, lo que le relajará y nutrirá su “ego”. ¡Menudo regalo!

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