Niño con miedo al inodoro

Tu hijo ya utiliza el orinal, pero sentarse en la taza del váter es otro paso que aún le queda por dar. ¿Cómo puedes ayudarle?

Saber interpretar las señales del cuerpo que le indican que necesita hacer pis o caca es un hito en la vida de tu pequeño. Una vez conseguido, necesita un tiempo para familiarizarse con el tema y con los diferentes aprendizajes que están asociados a él.

Pasar del orinal a la taza no es difícil, pero como cada niño es un mundo puede que al tuyo le cueste. No te impacientes: con cariño y alguna que otra estrategia, acabará consiguiéndolo.

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POSIBLES CAUSAS DE SU MIEDO AL INODORO

Lo más probable es que tu hijo se niegue a utilizar el inodoro porque...

  • Se siente incómodo en él.Es normal que no le guste sentarse en la taza: la loza está fría, le cuelgan las piernas... Para hacerle el momento más llevadero instala un reductor que adapte el inodoro al tamaño de su culete. También puedes comprarle un escalón que le sirva para subirse y bajarse de la taza, para apoyar las piernas y para hacer fuerza con ellas.
    • Se asusta. Muchos niños creen que van a colarse por el desagüe o que va a salir un monstruo de ahí dentro. Para eliminar esos “terrores” también es importante el uso del reductor. Y no te extrañe si a tu hijo le horroriza escuchar el ruido de la cadena, porque es muy común. Para tranquilizarle, quédate con él hasta que haga sus cosas y tira de la cadena cuando haya salido del baño. Según vaya perdiendo el miedo, anímale a tirar de la cadena despacito, para que vea que no pasa nada.

      TÁCTICAS PARA QUE USE EL INODORO

      Puede que tu hijo llegue a hacerse pis o caca encima con tal de no sentarse en la taza. En lugar de desesperarte, ponte manos a la obra para ayudarle a superar su dificultad. ¿Cómo? Dejándole entrar contigo al cuarto de baño cuando tengas necesidad de ir, para darle buen ejemplo. Si le impides que lo haga pensará que el inodoro es un artefacto “malo” o “raro” y le costará aún más sentarse en él.

      Otra medida muy acertada es explicarle que igual que bebe y come necesita expulsar lo que ha ingerido y que la manera más higiénica de hacerlo es en la taza del váter, porque luego podemos limpiarla sin esfuerzo con el agua de la cisterna.

      Por supuesto, celebra con alegría cualquier pequeño logro que observes en su conducta. El refuerzo positivo le animará a superarse.

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      POR QUÉ LE ASUSTA HACER CACA

      Parece algo inexplicable, pero es uno de los miedos más frecuentes a los 2 años de edad. Al pequeño le asusta hacer caca porque cree que pierde una parte de sí mismo y que se está desintegrando. Si tu hijo lo sufre, lo que tienes que hacer es volver a ponerle el pañal, pero con la picardía de ir colocándoselo cada vez más bajo. Así, llegará el día en que le dé lo mismo hacer la caca en el pañal que en la taza, porque se habrá acostumbrado al acto de “soltar”.

      Sí, hemos dicho el inodoro, no el orinal, porque estos niños suelen saltarse el paso del orinal para hacer caca como los mayores. Y es comprensible: en el inodoro no tienen por qué ver lo que ha salido de ellos, tiran de la cadena y ya está, mientras que el orinal les recuerda que han expulsado una parte de sí, y esto es precisamente lo que no les gusta nada.

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