¿Cómo tratar a un hijo muy extrovertido?

También existe el polo opuesto. Los niños que son demasiado extrovertidos y actúan por impulso. Veamos cómo se les puede ayudar.

OTRO EXTREMO: LOS MUY EXTROVERTIDOS

Frente a los niños tímidos, que son reflexivos y observadores, se encuentran los extrovertidos, que hablan sin parar y se rigen por impulsos. Veamos los pros y los contras de esta forma de ser y cuál es la mejor manera de tratar a estos pequeños.

ASPECTOS POSITIVOS

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Lo mejor de este carácter es que los pequeños tienen amigos en todas partes, por lo que es difícil que se sientan solos y se aburran.

Además, al charlar y desahogarse con todo el mundo no son propensos a padecer dolencias psicosomáticas, como dolores de cabeza o de tripa.
Estos niños son muy populares en clase y suelen ser muy queridos por sus compañeros, que no dudan en invitarlos a su casa.

ASPECTOS NEGATIVOS

Como contrapartida, son muy propensos a “meter la pata”, porque hablan y actúan antes de pensar.

Por otro lado, corren el riesgo de convertirse en los “payasos” del grupo y es fácil que en clase cojan fama de alocados y traviesos, lo que puede hacer que sus resultados académicos no sean demasiado buenos.

Su elevada autoestima puede hacer que les cueste tener en cuenta las opiniones y los gustos de los demás, lo que a veces les lleva a perder amistades.

CÓMO TRATARLOS

Los adultos debemos enseñar a estos pequeños a controlar sus deseos y su impulsividad, explicarles las ventajas de pensar antes de actuar y hacerles ver que no tienen por qué ser siempre el centro de atención.

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