Cuatro años: ya debe tener modales en la mesa

Mastica haciendo ruido, habla con la boca llena, juega con la comida, se levanta de la silla... ¿Es posible que a esta edad ya tenga buenos modales en la mesa? ¿Qué tácticas podemos usar para conseguirlo?

A los 4 años el niño ya tiene una serie de habilidades que le permiten comer con cierta corrección. Gracias a su destreza manual es capaz de beber del vaso, de utilizar la cuchara y el tenedor y de limpiarse la boca con la servilleta. Ahora bien, tener buenos modales en la mesa aún supone un reto enorme para él, ya que debe memorizar muchas normas (“no hables con la boca llena”, “no te levantes antes de tiempo...”), además de hablar en un tono normal, permanecer sentado un rato...

CONTIGO LO HARÁ MEJOR

Para ayudarle en esta complicada tarea es importante que comas con él, o al menos que le hagas compañía mientras él come. Y esto por dos motivos: porque tu presencia hará que la comida le resulte más interesante y porque al estar tú no se despistará tanto y tendrá más en cuenta cómo debe comportarse en la mesa.

También es básico que crees un ambiente de diálogo y de afectividad, para que relacione el acto de comer con momentos agradables.

NO LE EXIJAS DEMASIADO

Hay otras pautas muy adecuadas que puedes seguir para lograr que tu hijo se comporte bien en la mesa:

  • No seas demasiado exigente. Si se siente agobiado, tirará la toalla enseguida. Procura recordarle las normas en un tono neutro, sin alterarte, y espera a que aprenda una cosa antes de enseñarle la siguiente. Si le cuesta mucho permanecer sentado desde el primer plato hasta el postre, deja que pasee por el pasillo entre plato y plato. Así aguantará más tranquilo hasta el final. En cualquier caso, celebra siempre sus logros con alegría.
    • Establece una rutina en la mesa. Recuerda que los niños aprenden muchas cosas por repetición. Así que, además de respetar al máximo su horario de comidas, acostúmbrale a seguir una secuencia lógica a la hora de comer: “primero te lavas las manos, luego te sientas y después mamá te trae la comida y se queda contigo hablando hasta que terminas”. De vez en cuando, para que interiorice las normas, pregúntale qué tiene que hacer a continuación.
      • Déjale practicar. A veces los padres se precipitan dando el agua a sus hijos, pinchando la carne por ellos... Si no dejas que tu hijo ensaye, nunca aprenderá a hacerlo bien y sentirá que la tarea de comer es cosa tuya, no suya. Lo ideal es que le ayudes un poco dándole ciertas pautas (“no llenes tanto la cuchara...”) y que reprimas tus impulsos de actuar por él.
        • Sé un buen ejemplo. Si tu hijo te ve comer de pie mientras hablas por teléfono o ves la televisión, le resultará más difícil comprender por qué él tiene que hacerlo sentado, sin jugar a nada y sin ver sus dibujos favoritos. No te olvides nunca de que tú eres su mejor y más cercano ejemplo.

          AL COMER EN EL COLEGIO APRENDERÁ MUCHO

          Apuntar a tu hijo al comedor del colegio puede ser muy positivo para afianzar sus buenos modales en la mesa. El hecho de que los cuidadores le recuerden las mismas normas que tú le das en casa le ayuda a interiorizarlas. Además, viendo comer a otros niños tu pequeño va comprendiendo, poco a poco, lo importantes que son las normas sociales. Es posible, no obstante, que adquiera aprendizajes erróneos de sus amigos. En este caso debes “reconducirle” enseguida para evitar que los haga suyos.

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