¡No quiere compartir!

Por ahora es natural que tu hijo se muestre reacio a prestar sus juguetes. Aún los considera una parte de sí y si se los deja a otros niños siente que pierde identidad. Debes enseñarle a hacerlo poco a poco.

Al fijarse en el comportamiento de su hijo, muchos padres se preocupan y piensan que están criando a un pequeño egoísta que nunca podrá tener en cuenta a los demás. Pero sus temores son infundados.

Cuestión de inmadurez

Para ser egoísta, el niño tendría que haber descubierto a los otros y luego ignorarlos, y a los 2 años aún está inmerso en una etapa egocéntrica, en la que todo gira alrededor de él y los que le rodean son sólo una prolongación suya.

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A esto hay que añadir que piensa que sus pertenencias forman parte de sí mismo y al prestarlas siente que pierde identidad. Y, por supuesto, cree que lo que se presta se pierde, y no está dispuesto a vivir esta “dolorosa” experiencia.

En el parque podrás observar que los niños de la edad del tuyo juegan solos, los que son más mayorcitos (sobre los 30 meses) lo hacen en compañía, pero sin intercambios (es el “juego en paralelo”), y los de 3 años se distribuyen los papeles para lograr un objetivo común (es el “juego cooperativo”). Ya ves que aún falta un tiempo para que tu hijo sea generoso.

Forzar no; incentivar sí

No obstante, a pesar de su inmadurez puedes ir despertando su gusto por dar y recibir. Para ello:

  • No le obligues a compartir ni le riñas por no hacerlo. Se volvería aún más posesivo con sus cosas.
    • Pon palabras a sus sentimientos, para que vea que le comprendes: “no te gusta dejarle el coche porque crees que se lo va a quedar”.
      • Hazle ver el lado interesante de prestar sus cosas: “si me dejas chutar la pelota lo pasarás mejor”.
        • Facilítale en casa un espacio exclusivo para sus juguetes. Esto le dará seguridad, algo que le facilitará el aprendizaje de compartir. Además del ejemplo que su padre y tu le deis en casa, acciones como degustar una merienda común, ir a los cumples con un regalo y donar juguetes para los niños necesitados son ideales para que tu hijo se ejercite en el arte de compartir.

          ¡Qué práctico!

          Siempre que vayáis a casa de otros niños, recordad a vuestro hijo que se lleve un juguete que no le guste mucho. Así dispondrá de algo que le será fácil intercambiar y descubrirá que si él presta sus cosas, podrá disfrutar de las de los demás.

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          Si entran en disputa por algún juguete, enseñadles a usarlo por turnos y si esto no funciona, guardadlo y proponedles una actividad en grupo.

          Algunas cosas son "propiedad privada"

          En ocasiones, los padres damos demasiada importancia a las pertenencias de nuestro hijo y las vigilamos con celo cuando otros niños aparecen en escena. Es conveniente relajarnos al respecto y quitar hierro al asunto cuando en el proceso de intercambio se rompa o se pierda algo.

          Sin embargo, y aunque parezca un contrasentido, sí es bueno “poner a salvo” los juguetes preferidos del pequeño. Tenlo en cuenta y antes de que los niños invitados lleguen a vuestra casa, guarda con tu hijo los objetos que no quiere que le toquen.

          De este modo le enseñas que unas cosas se comparten y otras no. Inculcarle la idea de “propiedad privada” no le volverá egoísta, sino que le aportará una seguridad que le permitirá comportarse de forma generosa el día de mañana.

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