Apuntar al niño a patinaje

¡Qué mejor momento que las vacaciones para animar a los niños a emprender nuevas actividades! Pregunta a tu hijo si quiere ir a clases de patinaje. Lo más probable es que recibas un sí por respuesta.

Además de resultar muy divertido, el patinaje es un deporte muy beneficioso para el desarrollo, ya que activa la circulación sanguínea, favorece la resistencia física y fortalece los músculos de las piernas. Pero su principal virtud es que ejercita la coordinación sensoriomotriz y el sentido del equilibrio.

A todo ello se une que los patines son fáciles de transportar en una bolsa y ocupan muy poco espacio, por lo que pueden llevarse cómodamente a cualquier sitio. Así que si tu hijo te plantea este verano aprender a patinar, no dudes en apuntarle a un cursillo. De este modo combinará deporte y entretenimiento.

Lo mejor, ir a clases


Las clases infantiles de iniciación se basan en juegos y ejercicios muy divertidos que ayudan a los niños a adquirir las habilidades más elementales, es decir: mantenerse sobre los patines, iniciar la marcha, cambiar de dirección, frenar y saber caer bien para no hacerse daño.

La Escuela Oficial de Patinaje Inline, de Barcelona, recomienda que los niños realicen una clase de prueba antes de apuntarse al curso, para comprobar si efectivamente les gusta o no, porque lo más importante es que disfruten realizando esta actividad y que la elijan voluntariamente, no forzados.

Si no encuentras una escuela donde impartan estos cursos te resultará algo más complicado ayudar a tu hijo a patinar, pero no imposible. Deja que te coja de la mano mientras gana confianza subido a los patines y empieza a deslizarse sobre ellos muy poco a poco y recuérdale que para frenar no debe tirarse al suelo, sino usar los tacos que están en la parte delantera de los patines.

Con el equipo adecuado


Los expertos aconsejan comprar los patines en tiendas de deporte especializadas, ya que un mal patín puede causar lesiones. Y aseguran que los dos tipos (los que llevan las ruedas en paralelo y los que las tienen en fila) son válidos, siempre que sean de buena calidad.

En lo que sí insisten mucho es en que lleven la bota incorporada, porque éstos reducen el riesgo de torceduras de tobillo.

No olvides que para patinar seguro, tu hijo debe llevar siempre puestos los complementos protectores: el casco, las coderas, las rodilleras y las muñequeras. Éstas deben ser específicas para patinar, ya que poseen un refuerzo que evita que el niño, al caerse, se tuerza la muñeca.

Elegir el sitio apropiado también es básico para prevenir caídas. Debe ser liso y llano y estar acotado para que no puedan cruzarse perros, pelotas ni niños corriendo. Así tu hijo se soltará a patinar enseguida.

Una opción más sencilla

Si a tu hijo le gusta patinar pero le dan miedo los patines, o no encuentras una escuela de patinaje cerca de vuestro domicilio, o tú no consigues enseñarle, puedes regalarle
un patinete de tres ruedas.

Es muy sencillo de manejar, no necesita aprendizaje previo y mantendrá a tu pequeño en buena forma física. Más adelante, una vez que controle este patinete perfectamente, podrás comprarle otro que tenga dos ruedas, con el que además de hacer ejercicio y pasárselo muy bien, entrenará su sentido del equilibrio.

Relacionate con otros patinadores
Las zonas para patinar son muy específicas y es seguro que donde tú lleves a tu hijo habrá otros patinadores de todas las edades, incluso padres que sepan patinar y estén enseñando a sus hijos.

No dudes en acercarte a alguno para pedirle indicaciones, porque se mostrará encantado de darte unos consejos. Incluso es posible que su hijo se dirija al tuyo para demostrarle lo mucho que sabe y acaben patinando los dos juntos.

Si estais pensando en apuntar a vuestro hijo a clases de patinaje, consultad estas páginas:

- Escolapatinatge.com

- Madridpatina.com

- Cdpatinalia.com

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