La profesora, su primer amor

Es normal y frecuente que los niños se "enamoren" de su profesora y las niñas de su profesor. Esto indica que su mundo se ha ampliado y que ya están preparados para tener en cuenta otras formas de ser y de actuar, además de las de sus padres.

Desde hace unos días tu hijo (o hija) no para de hablar de su profesora con una gran admiración, te la pone de ejemplo y va al colegio más dispuesto. No hay duda: se ha "enamorado" de ella, algo que a su edad es normal y ocurre con frecuencia. Su padre y tú seguís siendo las personas más importantes y representativas para él, pero ahora ya tiene la madurez suficiente para ampliar su horizonte social y elegir otros modelos a los que imitar y en los que fijar su atención.

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El hecho de que admire a otras personas, además de admiraros a vosotros, es muy positivo para él por varios otivos. Primero, porque le ayuda a socializarse y le pone en contacto real con el mundo. Y segundo, porque así puede aprender otras actitudes, valores y comportamientos, lo que enriquece su personalidad y le hace tener una mente más abierta y receptiva.

TODAVÍA NECESITA TU APROBACIÓN

A tu hijo le encantará comprobar que a ti también te gusta su profesora, porque en el fondo sigue necesitando que apruebes sus actos: esto le aporta confianza y seguridad y le tranquiliza. Así que, si llega a casa entusiasmado por todo lo que su señorita le ha enseñado, préstale atención y dile algo así como: "tu profe es muy buena y te enseña fenomenal y por eso estás tan contento en clase". De esta forma, además, le ayudas a descubrir que las acciones de los unos con los otros provocan sentimientos similares: si él está atento, la profesora se pone contenta, explica mejor y aprende más. Y lo mismo ocurre en el parque con sus amigos: si él es amable con los demás niños, ellos le tratan igual a él.

SU PROFE DEBE SABER QUÉ LE OCURRE

Por lo general, tu hijo va a fijarse en aquellas personas que tienen una cualidad o un valor moral que su padre y tú le hayáis destacado como positivo: la comprensión, la inteligencia, el afán de ayudar... Así, además de enamorarse de su profesora, también puede quedarse prendado de un amigo suyo que destaque en algo, de un familiar cercano o de un amigo con el que tengáis un trato frecuente.

Ahora bien, para ser "el elegido" es imprescindible que esa persona se haga eco de alguna manera de las necesidades del pequeño y que le preste algo de atención (en el caso de la profesora sería muy acertado que le dijera que este trimestre va fenomenal). Ése es el punto de encuentro en el que se produce la magia, una vivencia encantadora que ayuda al pequeño a sentirse querido y comprendido.

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Es muy buena idea que de vez en cuando, al ir a recoger a tu hijo al colegio, te dirijas a la profesora y entables una breve conversación con ella. Él estará encantado y tú tendrás ocasión de comentarle la influencia que ejerce sobre tu hijo. Lo más seguro es que ya se haya percatado de ello, pero si no lo ha hecho (en el aula hay muchos niños), es bueno que se lo digas tú. Así cuidará aún más, si cabe, su comportamiento habitual en clase y su modo de dirigirse a él, para no herir sus sentimientos.

Si crees que tu hijo está demasiado pendiente de ella díselo también, para que le facilite el acercamiento a sus compañeros y le siente en la clase de forma "estratégica". Con la ayuda de su queridísima "profe" superará mucho antes cualquier posible problema de relación que tenga.

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