¡Esta tarde vamos al teatro!

Ver una función es una experiencia muy divertida para toda la familia y puede convertirse en una actividad educativa si cuidamos algunos detalles.

¡Qué buen plan es llevar a los niños al teatro! Ver la obra les divierte, estimula su fantasía y les ayuda a comprender otras realidades y a empatizar con los sentimientos de los demás, al identificarse con los personajes. Por otro lado, es un modo de acercarles a la cultura y de fortalecer los lazos familiares, al ser una actividad compartida.

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ASÍ TODO IRÁ FENOMENAL

No obstante, para que el plan no falle, hay que cuidar algunos aspectos:

  • Comprobar que la obra elegida está recomendada para la edad del niño.
    • Preguntar su duración: si es demasiado larga, se aburrirá.
      • Contar al pequeño previamente el argumento de la obra. Así la disfrutará más y evitamos el riesgo de que interprete el título a su manera y se cree falsas expectativas.
        • Explicarle cómo queremos que se comporte.
          • Llevarle al cuarto de baño antes de que comience la obra.
            • Responder a todo lo que nos pregunte sobre ella, para que se entere mejor.
              • Después de la función, preguntarle qué le ha parecido, de qué iba y cuál ha sido su moraleja. Comprobar que se ha enterado de la obra le hará sentirse muy satisfecho de sí mismo.

                CASOS PARTICULARES

                • No aguanta mucho rato sentado.

                  Si tu hijo es muy inquieto, además de seguir los consejos anteriores conviene que elijas una obra que permita la participación de los niños, ya que cuanto más interactúe con los actores, menos probable es que se aburra. Por otra parte, si hace bueno, busca funciones que sean al aire libre; así, si es neecsario, podrás abandonar el recinto sin molestar.

                  • Le asustan los personajes o la música.

                    Este miedo suele durar sólo unos instantes. Después, al ver que no pasa nada, suelen disfrutar de la obra tranquilamente. En cualquier caso, jamás te burles del miedo de tu hijo. Si lo haces, se sentirá fatal y la próxima vez que quieras llevarle a un espectáculo similar, se negará en rotundo. Tampoco le fuerces a ver la función entera si no está disfrutando.

                    El miedo de los niños a este tipo de espectáculos radica en su incapacidad para diferenciar la fantasía de la realidad. Explica a tu hijo en qué consiste ser actor y haced teatro en casa, para que entienda que las cosas que suceden en el escenario parecen reales, pero no lo son.

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                    Si le asustan los muñecos de guiñol o las marionetas, explícale cómo funcionan y al acabar la obra, pasad detrás del teatrillo para que salude al titiritero y vea las marionetas.

                    Otra actividad que le ayudará a superar el miedo a estos muñecos es ayudarle a construirlos con guantes y calcetines viejos.

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