Cómo espabilar al niño por la mañana

¿Le cuesta despertarse por las mañanas y luego está tan adormilado que te cuesta un triunfo llegar a tiempo al colegio con él? Sigue estas pautas.

Los niños pequeños no tienen sentido del tiempo. Saben cuándo es por la mañana, por la tarde y por la noche, pero no entienden realmente lo que significa que sólo falta media hora para que empiece el cole. Ellos van a su ritmo, mucho más lento que el nuestro, y viven la vida de una manera diferente a nosotros, mucho más creativa. Se les ocurre algo (hacer un dibujo, ensayar un baile nuevo que se han inventado...) y tienen que ponerlo en práctica de inmediato, sea la hora que sea.

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Para muchos padres, tener un hijo que funciona de esta manera resulta una prueba para los nervios, sobre todo por la mañana, cuando hay que llegar a tiempo al colegio y al trabajo. En tales circunstancias, seguro que tenéis la sensación de estar siempre apremiando a vuestro hijo con frases como "corre, termínate la leche" y otras similares.

Esto, sin duda, no es bueno para vuestra relación. Por ello debéis hacer todo lo posible por respetar esta faceta de su carácter y al mismo tiempo, evitar llegar tarde a todas partes. ¿Cómo? Poned en práctica estas pautas y veréis que no es tan difícil.

Pautas para agilizar las cosas

  • Si lleva fatal los madrugones y no hay manera de levantarle de la cama, despertadle un cuarto de hora antes de lo que teníais pensado, para que pueda remolonear entre las sábanas, estirarse un ratito, desayunar y vestirse a su ritmo (todavía tendréis que ayudarle un poco).
  • Para que se concentre en lo que está haciendo y no se disperse, practicad el juego de "vamos a ganar al reloj": dadle 15 minutos para que desayune, antes de que suene el despertador. Así funcionará más deprisa sin sentirse agobiado.
    • Reflexionad sobre vuestra manera de tratarle: ¿cuántas veces le decís "espera un momento" o "ahora no puedo atenderte"? Si abusáis de estas expresiones, no os extrañe que vuestro hijo funcione de la misma manera cuando le pedís que haga algo.
      • Si tiene tanto sueño que le cuesta un triunfo ponerse en marcha por la mañana, acostadle antes por la noche.
        • Puede que su lentitud tenga como objetivo retrasar su llegada al colegio, porque no quiere ir. Si pensáis que es el caso de vuestro hijo, pedid cita para hablar con su maestra.
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