El juego heurístico para tu hijo

Muchas guarderías ponen en práctica juegos muy divertidos para que nuestros pequeños aprendan al mismo tiempo que se divierten ¿Quieres saber más sobre esta técnica?

Una modalidad de juego libre es el llamado juego heurístico, muy habitual en las guarderías, pero que tú también puedes practicar en casa con tu hijo. Consiste en proporcionarle objetos y materiales no peligrosos que tengas por casa (cajas de cartón, pinzas de la ropa, retales...) y dejar que juegue y experimente con ellos a su antojo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

De esta manera ejercita sus habilidades y descubre sus capacidades, lo que potencia su autoestima. Partiendo de esta misma base, puedes utilizar el juego heurístico para hacer avances en su desarrollo.

Por ejemplo, para que le cueste menos dejar el pañal, proporciónale un par de orinales, papel higiénico, unos calzoncillos, un muñeco que lleve un orinal incorporado... y deja que se distraiga a su aire jugando con todo ello. Al familiarizarse con estos objetos, una vez que le expliques qué es lo que esperas de él, le será mucho más sencillo conseguirlo.

Puedes emplear la misma técnica para animarle a comer solo, a vestirse sin tu ayuda, a cuidar su higiene personal...

Ellos ponen las reglas

Naturalmente, esto no significa que los padres no podamos compartir los juegos con nuestros pequeños, sino sólo que no se los dirijamos, que sigamos sus “reglas” en vez de las nuestras. Y es que, sin darnos cuenta, al intervenir en sus juegos les encaminamos hacia la mejor solución, privándoles de la oportunidad de descubrirla ellos solos.

Por este motivo, lo ideal es que los niños tengan oportunidades para practicar a diario este tipo de juego libre y espontáneo, tanto a solas como en compañía, y que también lo disfrutemos en casa con ellos, pero sin conducirlo o haciéndolo mínimamente si nos lo piden (a partir de los 7 años, cuando se inician en el juego de reglas, sí podemos competir en el mismo plano).

Así fortalecemos nuestra relación y les habituamos a nuestra presencia en un momento fijo de la jornada, algo fundamental para proporcionarles estabilidad y conseguir que cada vez vayan sintiéndose más seguros.

Publicidad - Sigue leyendo debajo