Enamoramiento infantil

Tu hijo vivirá su primer amor y su primera desilusión. Aún es pequeño, pero sus emociones ya son intensas y desconcertantes. Ayúdale a entender sus sentimientos.

He besado a María porque es mi novia”, anuncia tu hijo en la comida. Mientras tu pareja se atraganta con el asado, tú piensas: “¿No es demasiado pequeño para tener estos sentimientos?”

Puedes estar tranquila. Los niños de 3 años ya son capaces de sentir una profunda admiración por un adulto: el padre o el profesor si es niña, la madre o la maestra, si es niño. Esta primera fase da paso a un enamoramiento de alguien de su edad. Y esto les puede ocurrir a edades tan tempranas como los 5 años.

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Una pasión auténtica

Su corta edad no le impide vivir sus sentimientos con pasión y tú “sufrirás” los vaivenes de su amor: le oirás repetir que su amiga le gusta mucho, encontrarás papelitos con corazones y flechas y te darás cuenta de que, en cuanto puede, la invita a jugar o la elige como compañera de actividades en clase. Incluso puede llegar a perder el apetito y se mostrará tímido y vergonzoso.

No debes preocuparte: estos sentimientos le prepararán para las futuras relaciones amorosas y, al mismo tiempo, son todavía ingenuos y variables.

Es normal que un día le guste una niña y al siguiente sea otra la preferida. Los primeros amores le ayudarán a descubrirse a sí mismo y definirán sus preferencias. Sin embargo, aunque voluble, tu hijo también lo vive todo con intensidad, amores y desengaños incluidos.

Acepta sus sentimientos

Te darás cuenta enseguida de que tu hijo está “enamorado” y será parte de tu labor de madre ayudarle a vivir esa ilusión. Sigue estos consejos:

  • Tómale en serio. No le digas “aún eres demasiado pequeño para enamorarte”, ya que esto implica que no aceptas sus sentimientos.
  • Escúchale. Intenta comprenderle y ponerte en su lugar. Estar enamorado le provoca sentimientos desconcertantes que querrá explicar y compartir.
  • Guarda sus secretos. Trata lo que te cuente con confidencialidad. No le gustará oír cómo se lo cuentas a la abuela, por ejemplo, sin su permiso.
  • Cuídale. Ten presente que estar enamorado le hace vulnerable: puede que sus compañeros se rían de él. No se te ocurra gastarle bromas sobre su amor.
  • Apóyale cuando llegue la desilusión: ella le ha dejado o prefiere a otro. Esta decepción puede afectar y entristecer a tu hijo. La “novia” se había convertido en una figura de apego muy fuerte y el rechazo le resulta realmente doloroso.
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    Si tu hijo ha sufrido su primer amor y su primer desengaño, mímale y resérvale algún momento bonito y divertido para que se reponga del mal trago. Tú serás su mejor apoyo en estos momentos.

    ¿Le dejo jugar a papás y mamás?

    Tu hijo está jugando a “hacer el amor” o a “papás y mamás”. ¿Cómo debes reaccionar? Recuerda que estos juegos infantiles no tienen la misma connotación sexual que en el caso de los adultos.

    Aunque es cierto que los niños a esta edad ya sienten cierta curiosidad por el otro sexo, no es comparable con una relación adulta. También juegan a ello porque imitan a los adultos o lo que ven en películas. En este caso lo mejor es decirle: “estos juegos no son para niños”, y proponerle otra actividad. Si pregunta por qué, dile que se trata de algo propio de los adultos, como conducir un coche.

    Así no le haces sentir como si estuviera haciendo algo malo, pero estableces unos límites necesarios, porque no está preparado para una relación sexual y puede sentirse culpable.

    ¡Qué útil!

    Si tu hijo te hace preguntas difíciles sobre amor o sexo, intenta darle respuestas sencillas y claras que no le confundan. Ten en cuenta que sus relaciones amorosas son aún inocentes y tienen escasas connotaciones eróticas.

    Trata de responderle con claridad a lo que pregunta y sólo a eso, sin profundizar más. Si te adelantas a lo que puede cuestionarse, le confundirás o le aburrirás porque aún no está preparado para asimilar esa información.

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