El lío de los parentescos en los niños

Para un niño no es fácil entender que su papá y su mamá son también hijos, tíos, hermanos o primos de otras personas. Ayúdale a asimilar los lazos de parentesco y sus relaciones con la familia serán más alegres y estrechas.

Es verdad que papá es tío de mi primo Andrés? ¿La tía Marta es la hermana pequeña de mamá o la hija de la abuela? Los niños no entienden con facilidad que sus padres son también hijos, hermanos, tíos, primos... ¡Y todo al mismo tiempo!

Y no hablemos ya de conceptos tan extraños como suegra o cuñado, o de los lazos que unen a las nuevas familias, formadas por parejas casadas en segundas nupcias, niños adoptados o padres del mismo sexo. Para ayudarle a asimilar los lazos de parentesco, pon como ejemplo a tu propia familia.

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Historias de familia

Contar a tu hijo quiénes forman parte de su familia y cómo están unidos entre sí no es nada fácil, así que comienza por conceptos sencillos. El primer escalón es hacerle entender que todas las personas tienen padres, para pasar después a explicar quiénes son los abuelos, tíos y primos.

No tengas prisa por pasar a las relaciones más complejas (cuñados, yernos...). Tu hijo aún se siente el centro del universo y al principio solamente captará aquello con lo que él pueda identificarse.

Entenderá fácilmente que todas las personas tengan un papá y una mamá porque él los tiene y son lo más importante de su vida. Del mismo modo, si tiene hermanos asimilará mejor el hecho de que vosotros también los tengáis. A partir de ahí las cosas se complican y tendrás que utilizar la imaginación.

Una buena idea es recurrir a las anécdotas familiares, que gustan a todos los pequeños. Las mejores son las que transcurren en el territorio de la infancia, que tu hijo todavía habita. Por eso escuchará embobado al abuelo si le cuenta las travesuras que papá perpetraba de pequeño.

Ten en cuenta que tu hijo capta mejor los sentimientos que las ideas. Cuéntale historias en las que pueda identificar a cada uno de sus parientes con un sentimiento. Su tío Andrés será el despistado que un día se perdió en el parque y la prima Sara será la artista que ganó un concurso de pintura. Así tu hijo los sentirá más cercanos.

También disfrutará con el álbum de fotos familiar. Anímale a que adivine quién es ese niño que juega en la playa o esa niña que hace la Primera Comunión vestida de princesa. Y celebra con risas sus aciertos.

Cuentos que acercan

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Si tu hijo se muestra reacio a relacionarse con alguno de tus familiares, utiliza los cuentos. Escribe con él un relato protagonizado por tu pequeño y ese otro miembro de la familia en el que vivan alguna aventura de la que salgan triunfantes. Ilustra cada página con una foto suya con vuestros padres, hermanos... Cómprale también cuentos infantiles sobre el tema, como Teo descubre a su familia (Ed. Timun Mas, 13,95 e) o Mirando fotografías (Ed. Anaya, 5,75 E).

Aprovecha cualquier ocasión (cenas fiestas, visitas...) para recordar a tu hijo la relación que le une con cada miembro de la familia: “Ha venido tu tío Andrés, el hermano mayor de papá”. Sobre todo, ten en cuenta que a todos los niños, especialmente a los hijos únicos, les da seguridad saber que tienen una familia extensa, que no se limita a papá y a mamá.

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