Un inodoro bien cerrado

Los niños son muy curiosos. Por eso, te recomendamos que mantengas la tapas del inodoro bien cerrada para que tu hijo no intente trastear dentro de él.

Tirar de la cadena cuando uno va al baño y cerrar la tapa del inodoro antes de salir es una norma básica de educación. Esta buena costumbre se tranforma en necesidad cuando hay pequeños en casa.

Cuando tu hijo empiece a dar sus primeros pasos, lo más seguro es que se lance a la aventura para descubrir que hay en casa. Los niños son muy curiosos y en cuanto descubra el inodoro querrá ver lo que pasa en el interior o saber de dónde procede el ruido.

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Además de curiosear su funcionamiento interno, puede que tire en él juguetes que luego querrá recuperar. Meterá las manos, la cabeza e incluso medio cuerpo para rescatarlos.

Si la tapa es pesada no tendrá habilidad para levantarla, pero si ésta es de plástico, sí.

Por eso te recomendamos que adquieras un cierre de seguridad que dificulte la apertura del inodoro para el niño. Si os desplazáis os recomendemos incluir en la maleta el sistema de cierra para ponerlo allí donde vayáis.

Este pequeño gesto te ahorrará tener que llamar a un fontanero de urgencia para sacar un coche o un muñeco atascado, o tener que curar unos deditos pillados con la tapa.

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