Niños demasiados sensibles

Desde la cuna ya se pueden reconocer los distintos tipos de temperamento: hay pequeños muy regulares y otros que no mantienen ningún horario en sus rutinas; a unos les entusiasman las novedades y a otros les desconciertan.

Estos comportamientos están determinados por la genética. La educación que reciban va a moldear este temperamento inicial, proporcionando a cada uno su carácter y su personalidad. Conocer la forma de ser de tu hijo te pondrá sobre la pista para saber cómo tratarle y cómo orientarle hacia una personalidad equilibrada.

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Test para salir de dudas

Para saber si tu hijo es hipersensible, responde a este test:

  • ¿se pone nervioso ante los cambios?
  • ¿vive los acontecimientos de una manera muy intensa?
  • ¿llora si su padre o tú le reñís?, ¿se desmoraliza cuando se equivoca?
  • ¿se percata cuando estás baja de ánimo?
  • La hipersensibilidad también puede darse en el ámbito físico: ¿le asustan los ruidos?
  • ¿le incomodan ciertos tejidos?, ¿le molestan los olores penetrantes?
  • ¿nota si cambias de marca de leche?

    Si has respondido “sí” a más de la mitad de las preguntas, tu pequeño es demasiado sensible y hay situaciones normales para todos que a él le producen malestar (no opinar como los otros, cambiar de ambiente, o de colonia...).

    Es importante que estos niños tan sensibles aprendan a superar los conflictos por sus propios medios, que ganen seguridad en sí mismos y que adquieran autonomía, para fortalecerse.

    Medidas acertadas...

    En la relación habitual con tu pequeño, es un acierto actuar así:

    • Prepararle con tiempo y de forma progresiva para los cambios.
    • Evitar discutir con él por tonterías.
    • Felicitarle siempre que se supere en algo, por mínimo que sea el avance.
    • Intentar respetar sus preferencias, siempre que sea posible (si rechaza ciertas prendas, no se las pongas, puede que le piquen y no lo soporte).

      Estos comportamientos están determinados por la genética. La educación que reciban va a moldear este temperamento inicial, proporcionando a cada uno su carácter y su personalidad. Conocer la forma de ser de tu hijo te pondrá sobre la pista para saber cómo tratarle y cómo orientarle hacia una personalidad equilibrada.

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