El hermano mayor su modelo a seguir

Para el niño de 2 años, su hermano mayor es el compañero perfecto: él es quien le ofrece diversión y entretenimiento de un modo distinto a sus padres, quien le anima a superarse y quien le descubre que puede hacer muchas cosas por sí mismo.

Es su ídolo, su maestro y uno de sus principales estímulos para avanzar y aprender deprisa. Y si además se llevan menos de cinco años, su estado madurativo es parecido y, como les gustan las mismas actividades, mantienen una relación más estrecha e intensa que cuando se llevan más tiempo.

Una situación privilegiada

Publicidad - Sigue leyendo debajo

El niño que nace en segundo lugar cuenta con una enorme ventaja frente al que nace primero: no se ve desplazado por la llegada de un recién nacido, algo que suele desconcertar mucho a los primogénitos.

El hermano menor suele ser menos dependiente de sus padres a nivel emocional (nunca los ha tenido en exclusiva para él solo) y crece sintiéndose muy querido y protegido por ellos. Confía mucho en los que le rodean, porque al ser “el pequeño”, está habituado a que todos intenten echarle una mano.

El segundo hijo goza de otro privilegio con respecto al primero: cuando nace, sus padres ya tienen experiencia y están menos tensos. Según numerosas investigaciones, la mayoría de los padres describen a su segundo hijo como un niño fácil de educar.

Pero está demostrado que esto tiene que ver más con cómo se sienten ellos mismos, que con el pequeño: se agobian menos, se sienten más seguros en su papel, saben mejor lo que tienen que hacer en cada momento... Todo esto lleva a que criar y educar a su segundo hijo les parezca mucho menos complicado.

Algunos inconvenientes

Como contrapartida, el hermano menor se encuentra con que su nacimiento produce menos expectación en la familia. Prueba de ello es que del primer hijo se hacen montones de fotos y grabaciones, mientras que del segundo se toman muchas menos (y no digamos de los hermanos que vienen detrás).

Otra desventaja es que el hermano pequeño crece con la idea de que todos tienen la obligación de ayudarle y corre el riesgo de no desarrollar sus capacidades al máximo. Y, por otro lado, el exceso de mimo y protección puede acabar convirtiéndole en un niño mimado y consentido.

Para potenciar las ventajas y evitar los inconvenientes que conlleva ser el menor de dos hermanos, te recomendamos:

Publicidad - Sigue leyendo debajo
  • No trates a tu benjamín como si fuera más pequeño de lo que realmente es. Esto puede acabar retrasando su evolución y mermando su autoestima.
  • Enséñale a hacer cosas por sí mismo, para que descubra sus capacidades, y celebra sus logros con alegría.
  • Hazle muchas fotos, graba en vídeo sus “momentos estelares” y escribe un librito con sus anécdotas, como probablemente hiciste con tu primogénito.

    Y para no despertar los celos de éste

    • No defiendas siempre, por norma, a tu hijo menor, aduciendo que es más pequeño. Si se pelean, deja que cada uno “cuente” su versión de los hechos y hazles firmar la paz sin ponerte de parte de ninguno de ellos.
    • Enseña a tu hijo pequeño que hay cosas de su hermano que no debe tocar. Así evitarás que el mayor se sienta amenazado por su presencia.

      En cualquier caso, no te preocupes si tus hijos se pelean a menudo: la familia es un terreno estupendo para aprender el toma y daca de las relaciones sociales.

      Y no pienses que no se quieren. Obsérvalos en el parque: en cuanto algún niño se meta con uno de ellos, el otro saldrá a defenderle. Además, ve haciéndote a la idea de que no tardarán en formar un frente común contra ti, de cuando en cuando. ¿Necesitas más pruebas de su amor fraternal?

      Publicidad - Sigue leyendo debajo