El miedo de los niños al pediatra

¿Tu hijo, de 1 año, llora sin consuelo en cuanto llegáis al portal de la consulta del pediatra y no se calma hasta que éste acaba de explorarle y volvéis a vuestra casa? Toma nota de cómo puedes ayudarle a superar su temor.

Hay varios motivos que explican la reacción de temor de tu pequeño en la consulta del pediatra.

  • En primer lugar, se encuentra en un lugar desconocido y ante una persona con la que no trata de continuo.
    • A esto se suma que le desnudas y que esa persona poco conocida, vestida con una bata blanca, le manipula y le examina con aparatos que están fríos. Todo ello se traduce en sensaciones que le hacen sentirse vulnerable e inseguro.
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      • Y si además ha vivido alguna experiencia desagradable (una vacuna le ha dolido mucho, por ejemplo), el pánico está asegurado.

        En cualquier caso, la reacción de miedo de tu pequeño es natural y comprensible: se trata de un mecanismo innato de defensa ante una situación que le parece amenazante.

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        Pero como el médico no es una amenaza, sino una persona que trata de ayudarle a estar sano y fuerte, debes hacer todo lo posible para que supere su temor cuanto antes.

        • Para empezar, es muy buena idea que le regales un maletín de médico y que os entretengáis explorándoos mutuamente. Jugar con el fonesdoscopio, el depresor y la cinta métrica le ayudará a familiarizarse con estos instrumentos y, como consecuencia, a sentirse mejor en la consulta.
          • Si además te vistes con una bata blanca, ésta dejará de asustarle cuando se la vea puesta al pediatra.
            • Otra medida eficaz para ayudar a tu pequeño a desdramatizar las visitas al especialista es que le lleves contigo cuando tengas que ir a tus revisiones. Muéstrate segura con el médico y pregúntale cuanto quieras saber con naturalidad. Así tu hijo irá acumulando experiencias positivas con respecto a los médicos, un avance que le permitirá darse cuenta de que el pediatra no es su enemigo, sino alguien que se preocupa por él.
              • Por último, evita hablar con temor de los médicos en presencia de tu pequeño y refiérete a ellos como gente que vela por todos. Verás cómo así se va inquietando cada vez menos cuando le lleves a revisión.

                PLAN PARA EL DÍA DE LA CITA CON EL PEDIATRA

                Todo irá mejor el día que tengáis cita con el pediatra si tomas estas medidas:

                PIDE HORA PREVIAMENTE. De este modo reduces el tiempo en la sala de espera y también las probabilidades de que tu hijo se ponga nervioso.

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                LLÉVATE SU MASCOTA. Métela en el bolso antes de salir de casa y dásela a tu pequeño en el momento más crítico. Le reconfortará mucho.

                COGE A TU HIJO EN BRAZOS y actúa con naturalidad y decisión, demostrándole que sabes lo que es mejor para él. Así le transmitirás seguridad.

                NO LE TUMBES NADA MÁS ENTRAR EN LA SALA. Esto aumentaría su susto.

                DESNÚDALE DESPACIO, mientras le hablas. Así se sentirá más “arropado”.

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