Consejos para que tu hijo lleve mejor los madrugones

Muchos niños van a la guardería o se quedan en casa de los abuelos, y esto implica que tienen que levantarse pronto. ¿Al tuyo le cuesta mucho madrugar? Descubre cómo puedes ayudarle a levantarse de mejor humor.

Empezar el día de una manera agradable es muy importante tanto para tu hijo como para ti. Si le levantas deprisa y le dejas corriendo en la guardería, puede quedarse con la incómoda sensación de que casi no te ha visto y a ti te surgirán remordimientos por no haberle prestado más atención.

Déjalo todo preparado

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Para que a los dos se os haga más llevadero el hecho de tener que madrugar, a partir de ahora procura que duerma siempre las horas que necesita (a su edad, de 12 a 15 diarias, siesta incluida). Según investigaciones recientes, los niños españoles son los que menos duermen de Europa, y la falta de sueño no sólo les hace estar más irritables, sino que merma su apetito, disminuye sus defensas... Para ello, prueba a actuar así:

  • Báñale por la tarde. Así, por la mañana sólo tendrás que lavarle las manos, la cara y el culete.
  • Dale de cenar temprano, hacia las siete y media, algo fácil de digerir (pescado, tortilla francesa...). Aprovecha este rato para hablar con tu hijo: es una ocasión estupenda para intimar más con él, sobre todo si pasáis muchas horas del día separados. Y le facilitará el momento de irse a la cama, porque ha disfrutado de la intimidad familiar.
  • Procura acostarle hacia las ocho y media (a las ocho, en la tele, los Lunnis anuncian que se van a la cama). Según el doctor Estivill y otros especialistas del sueño, a esa hora el cerebro tiene una mayor predisposición para relajarse y conciliar el sueño.
  • Ponte de acuerdo con tu pareja sobre cómo vais a distribuiros las tareas matutinas. Esto os evitará empezar el día con agobios.
  • Deja preparadas vuestras ropas y las tazas del desayuno. Así os dará tiempo a desayunar juntos, sin prisas.
  • ¡Ah! Y pon el despertador 20 minutos antes de lo habitual. No sólo ganarás tiempo, sino también tranquilidad, y empezar el día con calma aumenta las posibilidades de pasar una buena jornada.

    Despiértale con alegría

    Por la mañana, para levantar temprano a tu pequeño sin problemas...

    • Entra sigilosamente en su cuarto y no enciendas la luz; mejor, descorre las cortinas. Evitarás sobresaltarle.
    • Antes de despertarle, comprueba si está en la fase REM de sueño (lo sabrás por el movimiento de sus ojos). Si es así, estará soñando y para no cortarle el sueño (produce una sensación muy desagradable), debes esperar un poco. No te impacientes: es una fase corta, que no suele durar más de tres minutos.
    • A continuación, despiértale de una manera suave y cariñosa: hazle cosquillitas, acaríciale la mejilla, dale un beso... También puedes susurrarle una canción, ponerle música bajita o jugar con él a enumerar las actividades que va a realizar durante el día. Cada niño tiene unas preferencias al levantarse. Es tarea tuya (padre o madre) descubrir las de tu hijo.
    • Hay niños que suelen tener “mal despertar” y casi siempre se levantan de mal humor. Si es el caso de tu hijo, despiértale con tiempo para que pueda quedarse un rato en la cama mientras le preparas el desayuno. Estos minutos de tregua le permitirán cambiar su estado de ánimo.
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      Por último, recuerda que tu hijo se encuentra en plena fase del no, y si nada más despertarle por la mañana insistes en que se dé prisa, se emperrará en lo contrario: en vestirse solo, en comer solo, en lavarse solo... Lo mejor para no eternizaros y para evitar que se os eche el tiempo encima es pactar con él: le dejas ponerse un calcetín si tú le pones el otro; puede tomarse él solo las galletas si tú le vas dando la papilla a cucharadas... Esta solución evitará que empecéis el día enfrentados.

      ¿Y si tiene la costumbre de madrugar los fines de semana?

      • Los viernes y los sábados, retrasad 30 minutos su hora habitual de acostarse (si la demoráis más, puede desvelarse).
      • Mientras le acostáis, explicadle que a la mañana siguiente, antes de despertaros, puede jugar él solo con los juguetes que vais a dejarle junto a su cama, o escuchar el cuento que habéis dejado puesto en su minicadena.
      • Otra solución para que os deje descansar algo más es ponerle un vídeo de dibujos animados, que le mantenga entretenido 20 o 30 minutos (a su edad, es raro que aguante más tiempo él solo, sin vosotros).
      • No os olvidéis de dejar puesto un despertador en su cuarto, para que sepa cuándo puede ir al vuestro a despertaros.
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