La primera palabra del niño

Alrededor del año (aunque cada niño sigue su ritmo y puede haber una diferencia de meses arriba o abajo) aparece la primera palabra, que suele contener alguno de los sonidos típicos del balbuceo. Las más comunes son “mamá” y “papá”.

Lo que más llama la atención en este periodo es la gran diferencia que existe entre lo que el niño comprende y lo que expresa.

En su libro “Babytalk” la doctora Rally Ward lo explica con un ejemplo: cuando los adultos escuchamos por primera vez el nombre de un político extranjero, ya somos capaces de reconocerlo la segunda vez que lo oímos.

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Sin embargo, tendremos que escucharlo muchas veces para recordar la secuencia correcta y ser capaces de pronunciarlo. Pues el bebé experimenta esto mismo a diario con cientos de palabras.

Después de aprender a nombrar objetos y personas cercanos, el pequeño aprende términos que le sirven para reclamar cosas (“agua”, “aúpa”...). Sus palabras tienen carácter de frase: “agua” puede significar “tengo sed” o “está lloviendo”, en función de cada situación.

Cómo favorecer el desarrollo del lenguaje durante este periodo:

  • Enséñale cuentos que tengan frases cortas y dibujos que vayan representando lo que dice el texto.
  • Jugad juntos con los sonidos y anímale a usar onomatopeyas: “¿Cómo suena el coche?” .“¿Qué hace el perro?”. “¿Y el pajarito?”.
  • Hazle preguntas y enséñale respuestas. Si dices: “¿Qué quiere Juan?”, añade: “Quiere agua”.
  • Usa repeticiones cuando estés hablando con él: “¿Has visto la pelota? La pelota es amarilla”.
  • Dale instrucciones sencillas para que él pueda seguirlas.
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