Autoestima infantil: 3 claves para fomentar la confianza de los niños

La autonomía es un factor básico que hará que su autoestima se dispare de forma natural. Y si consigues que se valore a sí mismo como alguien competente, ya tiene todas las papeletas para quererse bien.

Con estos consejos, acertarás en el modo de fomentar la autoestima de tu hijo, animándole a ser cada vez más autónomo y a valorarse positivamente a sí mismo.

Primer paso: autonomía

Entre el año y los dos años, el niño va formándose una vaga idea del “yo”. Hasta ahora se sentía parte de ti, pero gracias a su creciente autonomía entiende cada vez mejor que él es una persona independiente.

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Es positivo que celebres con él sus nuevas hazañas. Por ejemplo: tu hijo recorre parte del salón caminando y cuando se detiene te mira con cara de “¿me has visto?”. Claro que sí... y estás encantada. “Cariño, ¡qué bien lo has hecho!”, le dices mientras le aplaudes. Al ver tu reacción, él también aplaude. Aunque no sea consciente de ello, esta situación le ha enseñado que su esfuerzo da resultado y que os hace felices a los dos.

De este modo, desarrolla su autoncepto en interacción contigo (y con su papá). Ve su propia sensación de bienestar reflejada en tu mirada y esa implicación le ayuda a formarse una buena imagen de sí mismo.
Eso sí, a partir de esta etapa debes tener en cuenta dos aspectos. El primero, que es bueno animarle pero sin obligarle, respetando su ritmo y evitando compararle con otros niños.

Y el segundo, que no conviene mimarle ni ser muy permisivos. A esta edad debe tener algunas normas y límites razonables, mantenidas con firmeza y cariño. Le frustrarán, pero si nota que le quieres y sabe que eres tú quien mandas le darán seguridad y le enseñarán a ser perseverante.

Segundo paso: valoración

De los dos a los 3 años el niño sigue aprendiendo nuevas habilidades; algunas aún son difíciles, como vestirse o comer solo, pero es bueno que intente hacerlas, ya que si asumes estas tareas por él, recibirá el mensaje de que no es competente. El tiempo que dedicas a tu hijo ayudándole a adquirir una nueva capacidad es una buena inversión para su autoestima.

Además, tu hijo también se siente valorado cuando le prestas tu atención. Está encantado con sus nuevos logros y necesita compartirlos contigo, por eso es la etapa del “¡Mira lo que sé hacer! Es positivo elogiarle sin emitir un juicio. Por ejemplo, cuando tu niña termina su plato y le dices ‘“¡qué buena eres, te lo has comido todo!”, el mensaje implícito es: “si no te lo comes, no eres buena”. Es más pedagógico celebrar con ella sus logros y destacar la propia sensación de la niña. “Has terminado el plato. ¡Qué contenta estás!, ¿verdad?”.

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Tercer paso: tal y como es

Tu hijo desarrolla autoestima cuando llega a entender que tu amor hacia él no está basado en sus éxitos ni en su aspecto, sino en la alegría que te produce tenerlo en tu vida. Todo niño valora las palabras de aliento que no entrañen ningún juicio, que apoyen su individualidad y que sean sinceras.

Por último, no olvides que, como existe un contagio emocional entre tu hijo y tú, es importante que cuides tu propia autoestima. Si piensas bien de ti misma y lo manifiestas, será más fácil que él también sepa valorarse.

--> Cómo fomentar la autoestima de tu hijo desde que es bebé

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