¿Es tu hijo un "tirano"?

¿Razonar, convencer? ¡Genial! Pero también hay que poner límites, sólo así es posible educar.

Lo contrario de autoritarismo no es falta de autoridad.

los sÍntomas

  • Te despiertas con angustia, preguntándote qué tal se portará hoy.
  • Temes tanto sus reacciones que a veces cedes de antemano a lo que él quiere.
  • No te atreves a llevarle a ciertos sitios (a casa de vuestros amigos, a la compra...).
  • Dices frases como: “mi hijo hace lo que quiere” o “no vale de nada lo que le digo”.
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    ¿Qué puedes hacer?

    • Piensa en qué situaciones pierdes el control o accedes a lo que quiere tu hijo.
    • Descríbelas en un cuaderno, para descubrir cuáles son tus puntos débiles.
    • Habla del tema con tu pareja. Tal vez a él/ella le cuesta más ponerle límites.
    • Decidid en común cuál es la situación que vais a abordar primero. ¿La hora de dormir? Entonces, lleva a tu pequeño a la cama a la hora que tú consideres oportuna, no a la que quiera él. Mantén tu norma, apoyada/o por tu pareja, sin sucumbir a sus protestas. Actúa de la misma manera durante unos días. No serán muchos (una semana como máximo): los niños suelen responder muy bien ante un cambio de estrategia educativa firme. Cuando esa situación ya no os suponga un problema, abarcad otra conflictiva del mismo modo.
    • Recuerda que nunca debes dudar delante de tu hijo. Para él es mucho más beneficioso que tomes una decisión, que ver que no sabes qué hacer. Tu opción, aunque no siempre sea “la ideal”, le da una referencia a la que atenerse, mientras que tus dudas le producen inseguridad.
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