La etapa del "juego en paralelo" de los niños

Si a tu hijo le gusta estar con otros niños, pero no juega con ello, significa que está teniendo lugar el “juego en paralelo”, cada uno absorto en su actividad.

Esta fase de egocentrismo dificulta sus relaciones, pero es necesaria para que el niño se conozca mejor a sí mismo.

Sugerencias para mejorar sus relaciones

  • Si explora a otro niño de un modo bruto, dile “suave” y enséñale a acariciar.
  • Muchos niños pegan a los otros, pero no lo hacen con mala intención. Es un modo torpe de iniciar un contacto o de expresar su excitación (“¡me alegro de veros!”). Corrige su mal hábito: cógele las manos y enséñale a dar abrazos.
  • Si muerde a otros niños, desaprueba su conducta con un rotundo “no”, intenta prevenirla, analizando los momentos en los que más lo hace, y dale algo para morder (un mordedor, un sonajero...).
  • Tu hijo dirá a menudo “mío, mío”. Y es que, antes de poder compartir, necesita poseer. Sus juguetes le ayudan a adquirir el sentido del “yo” y forman parte de él, por eso se niega a prestarlos. Sé comprensiva y cuando otro niño se encapriche de un juguete suyo, distrae a los dos con otra cosa.
  • Si viene un amiguito a casa, prepara la situación: coloca unos juguetes sobre la alfombra (preferiblemente repetidos) y guarda los más “suyos”. Pide también a la madre que traiga algunos. Todo esto ayuda a que haya menos peleas. La visita debe ser corta (hora y media es suficiente) y tu presencia es necesaria en todo momento.
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    ¿Y si no deja de pegar?

    Sugiérele actividades en las que pegar está permitido, como tocar el tambor o martillear en un banco de herramientas. Y enséñale otras formas de contacto: dar besos, saludar con la mano...

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