Los niños menudos y bajitos son los más mimados

Está demostrado que las características físicas de nuestro hijo influyen en la protección que ejercen los padres sobre ellos. Tratarles independientemente de su forma física ayudará a evitar cualquier tipo de condicionantes.

A menudo, los padres se dejan influenciar por la apariencia física de los hijos a la hora de proporcionarles más o menos protección. A continuación, te mostramos una serie de referencias que harán que no caigas en uno de los errores más comunes que tienen lugar en la educación de tu hijo.

Los hechos

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Está demostrado: los padres tendemos a proteger más a los hijos si son bajitos y menudos que si son altos y fuertes, ya que éstos nos parecen más mayores, autosuficientes y a veces, incluso más sanos.

las consecuencias

Actuar de esta manera es un error, porque guiarnos por su aspecto físico supone etiquetarlos y esto conlleva el riesgo de que los hijos a los que consideramos más débiles acaben siéndolo, por sobreprotegerlos, y que los etiquetados como muy capaces, sin serlo, se sientan frustrados por no poder alcanzar las expectativas de los adultos.

la solución

Consiste en tratar a los niños según su edad, su madurez y sus necesidades afectivas, y no según su corpulencia.

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