De 2 a 4 años: El juego cooperativo

Tu hijo disfruta mucho jugando con niños de su edad porque sus capacidades son casi idénticas y les gustan las mismas cosas.

La imitación sigue siendo una forma de hacer contacto, pero hacia los 30 meses, como ya sabe comunicarse mejor y tiene afianzado el concepto del “yo”, aparecen el juego cooperativo (colabora con otros niños para montar una torre) y el simbólico (“yo era el conductor y tú ibas en mi autobús”).

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Comienza la época del reparto de roles y la de los acuerdos y los compromisos, que se instaurarán totalmente a partir de los 4 años. Y desde los 3 años, además, le cuesta menos compartir: antes pensaba que si dejaba un juguete a otro niño lo perdía para siempre, pero ahora comprende que volverá a recuperarlo y puede aprender a hacer turnos para disfrutarlo.

No obstante, las peleas, gritos y empujones siguen siendo parte de su juego. Es lógico: la sociabilidad se aprende a base de ensayos y errores.

Así puedes ayudarle

  • Anímale a colaborar. Cuando esté con más niños propón juegos que impliquen hacer turnos o cooperar, o anímalos a disfrazarse y jugar a personajes...
  • Enséñale a reaccionar bien. Si no sabe expresar la frustración y se desespera o quita juguetes a otros niños, enséñale a pedir las cosas, esperar, compartir...
  • Explícale que no debe pegar. Cuando pegue o muerda, cógele las manitas y dile muy seria ‘no’ no le pegues tú, reforzarías este hábito). Así poco a poco asimilará tus normas, que formarán la base de su conciencia. Si a partir de 4 años sigue siendo agresivo, consulta con un psicólogo.
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