Con teclas aprenden mejor

Los ordenadores también pueden ser una plataforma estupenda para el aprendizaje de los niños.

Uno de los primeros estudios concluyentes al respecto fue el llevado a cabo por la empresa Toshiba con alumnos de 3 años del parvulario La Salle, de Barcelona. Para las clases de Matemáticas dividieron en dos a un grupo de 52 niños: una mitad utilizó un ordenador Tablet PC (un equipo que reconoce la escritura como si fuera sobre papel y que permite subrayar y colorear) y la otra mitad siguió un método tradicional.

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El resultado fue que los pequeños “informatizados” mejoraron sus notas de forma importante, quedando muy por encima de los niños del segundo grupo. Además, se sentían más autónomos y mostraban más interés por los nuevos conceptos.

Otros estudios similares apuntan que los niños que usan programas informáticos educativos perfeccionan su comunicación no verbal, la memoria a largo plazo, la capacidad de abstracción y la destreza manual.

Claves del buen uso

Sin embargo, estos beneficios pueden convertirse en perjuicios si los padres descuidan el uso que sus hijos hacen de las tecnologías. Para evitarlo deben tener en cuenta varias cosas:

  • Edad. Hasta los 3 años no es bueno que el niño vea la televisión. Para su desarrollo cerebral es mucho mejor que juegue a su aire, hable con los padres y “explore” el mundo. Los expertos también aconsejan esperar a esta edad para iniciarle en el uso de ordenadores y videoconsolas, para evitar el riesgo de sobreestimularle.
  • Tiempo. No más de 45 minutos diarios entre todas las pantallas. Existe una clarísima relación entre el abuso de la tecnología y el sedentarismo en los niños, lo que está potenciando la obesidad infantil.
  • Lugar. La tele, el ordenador y/o la consola deben estar en una habitación común y nunca en su cuarto.
  • Horario. Hay que evitar que los utilice una hora antes de irse a dormir y mientras está comiendo.
  • Situación. El pequeño debe mantenerse a una distancia saludable de las pantallas (a 60 cm de la del ordenador y a dos metros y medio de la del televisor) y sentarse correctamente frente a ellas (espalda recta, apoyada en el respaldo de su asiento y sin cruzar las piernas). También es importante que la habitación no esté a oscuras y que prescinda de cascos.
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    Predica con el ejemplo

    Según el estudio Etapas de la Asociación Española de Pediatría y Dodot, el 23% de los niños de entre 2 y 7 años ven la televisión solos. Y es un error, como lo es también que se aíslen de las conversaciones familiares para sumergirse en el juego de su consola: para que los niños puedan beneficiarse de las tecnologías, deben disfrutarlas con sus padres.

    En el caso de la tele, para que éstos les expliquen lo que no entiendan y eviten así que hagan interpretaciones erróneas. Y respecto a los juegos de la consola, para asegurarse de que son adecuados en su edad y para celebrar con sus niños las metas que vayan alcanzando.

    Ahora bien, de nada valdrán estos buenos propósitos si vuestro hijo os ve enganchados todo el tiempo a la tele, al ordenador o al móvil. Los niños aprenden por imitación, así que tal vez tengáis que plantearos si es hora de “desconectar” un poco.

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