Cómo relajar a tu hijo para que duerma mejor

Te contamos de qué modo puedes facilitar a tu hijo el paso de la actividad al descanso, para que así se acueste tranquilo y logre dormirse enseguida.

relajación para dormir mejor a los niños
Getty Images

A muchos niños les cuesta pasar del estado de vigilia y actividad al de reposo y sueño. Les gusta tanto jugar y vivir que no les apetece nada descansar, y eso que a veces están molidos. Si tu hijo nunca quiere irse a la cama, es bueno que sigas las siguientes pautas para relajarle antes de acostarlo y una vez que ya esté en la cama. Gracias a ellas tardará menos en dormirse y su sueño será más profundo y reparador.

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Antes de ir a la cama

Para que a tu hijo no le pille de sorpresa tener que cortar su actividad para irse a dormir, avísale de que va a llegar la hora 15 minutos antes. Además:

No le dejes jugar a actividades movidas a última hora de la tarde, ni ver la tele antes de dormir. Anímale a pintar, a hojear cuentos... O, simplemente, aprovechad estos momentos para charlar.
Dale la cena al menos una hora antes de que se vaya a la cama y procura que incluya alimentos ricos en triptófano (leche, huevo, pescado, carne y cereales integrales), que es un aminoácido que induce al sueño.
Si os habéis enfadado, haced las paces antes de acostarlo.
Báñalo con agua templadita. Es una costumbre que le relajará mucho.

Técnicas eficaces para relajar a tu hijo antes de dormir

Tras lavarse los dientes y decir buenas noches, llévale a la cama y pacta con él que te quedarás a su lado unos minutos, hasta que le entre sueño. Para que se vaya adormeciendo, practica con él estas técnicas:

  • Respiración. Enséñale a respirar despacio y profundamente, concentrándose en lo que está haciendo. Con la respiración profunda el abdomen se llena de aire, no sólo los pulmones. Pon una de sus manos en su tripa y dile que lo está haciendo bien si al coger aire se le hincha. Unas cuantas respiraciones de este tipo bastarán para que se rinda al sueño.
  • Relajación. Cierra una mano, apriétala y después suéltala. ¿A que te relaja? Pues esto es lo que tienes que enseñar a hacer a tu hijo con los músculos de todo el cuerpo, que los apriete y los destense, para que se quede totalmente relajado.
  • Visualización. Anímale a recordar el mejor momento del día. Así se olvidará de sus miedos y se dormirá feliz.
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    Existen muchas formas de tranquilizar a los niños e incitarles al sueño. Encuentra la que mejor funcione con tu hijo y repítela con él hasta que la incluya en su rutina automáticamente. A partir de entonces se irá a la cama contento y se dormirá antes.

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