Pautas que le ayudarán a adaptarse mejor a la guardería

Tanto si tu hijo va a empezar la guardería (intenta que este momento no coincida con otros cambios importantes en su vida, como un nuevo hermanito o una mudanza) como si lleva un tiempo en ella y no acaba de sentirse a gusto, estas pautas te resultarán muy útiles para facilitarle la adaptación.

  • Déjale llevar algún objeto que le sirva de puente entre los dos mundos (hogar-escuela). Puede ser su mascota o algo tuyo, como un pañuelo. El olor a casa le calmará mucho.
  • Despídete siempre de él. No hacerlo evitará que el niño llore al dejarte, pero luego se asustará si no te ve. Además, si se acostumbra a que te vayas sin despedirte, cada vez que te pierda de vista se angustiará. Lo mejor es que le des un beso, le digas cuándo vas a recogerle y te vayas. No alargues el adiós y acepta que el llanto es parte de esta despedida.
  • Dedícale todo el tiempo que puedas en casa (así aprenderá que a la separación le sigue un tiempo de calidad) y forma parte de su “segundo hogar”: mira sus trabajos, pregúntale qué ha hecho ese día, participa en actividades del centro...

    En el centro también pueden tomar algunas medidas

    Conscientes de que empezar la “vida escolar” desde tan pequeñitos no es fácil, muchas guarderías aplican medidas para lograr que los pequeños se sientan mejor:

    • Cada vez es más habitual que la entrada en la escuela sea progresiva. Así, el primer día el niño permanece en ella sólo una o dos horas y en presencia de su mamá, y después, poco a poco se va ampliando este horario, ya sin la madre.
    • Otra medida frecuente es intentar que cada niño tenga asignada una cuidadora concreta dentro del grupo de adultos, que ejerza la función de su “madre” en el centro.
    • En algunas guarderías se intenta que el ratio educadora-niño sea lo más bajo posible. Aunque la legislación actual (que varía entre unas comunidades y otras) deja márgenes más amplios, tratan de que haya una educadora por cada 3-4 niños en el grupo de bebés, una por cada 5-6 pequeños en el de 1 a 2 años y una por cada 7 u 8 en 2-3 años.
    • Hay centros que ofrecen a los padres la posibilidad de ver lo que hacen sus hijos a través de una webcam en casa.

      Publicidad - Sigue leyendo debajo