Cómo quitar el pañal a tu bebé fácilmente

La primavera es la época más cómoda para decir adiós al pañal. ¿Lo más importante? Empezar cuando tu peque esté realmente listo. Si lo haces en el momento adecuado y con estos trucos, podéis lograrlo en 10 días.

Side view of girl removing paper while sitting on toilet
Kentaroo TrymanGetty Images

Tras haber cambiado cerca de 2.000 pañales (a una media de 6 diarios), llega el momento de que tu peque deje atrás esa etapa. Parte del éxito de este proceso dependerá de vuestra actitud y de lo que le ayudéis en familia. Pero, según los expertos, “lo que es fundamental es dar con el momento adecuado, cuando el niño esté preparado por su maduración física y psicológica”, explica Rosa Mª Iglesias, máster en Educación Infantil y directora de la escuela infantil Sensory Skills de Sevilla. ¿Listos? Así dejará de utilizar pañal en unos 10 días (¡con flexibilidad!).

1. Cómo saber si está preparado para dejar de usar el pañal

Quitar el pañal es un gran reto en su evolución, ya que con este acto tu hijo da un paso gigante hacia su libertad. ¿Cuándo empezar? Hay métodos que funcionan a partir de los 15 meses; de hecho, el niño identifica las ganas de hacer pis o caca sobre el año; pero el momento de dejarlo puede variar tanto como la horquilla que va de los 15 a los 40 meses. “Tienen que darse tres tipos de maduraciones en el niño para que sea capaz de dar este paso: la física, la cognitiva y la emocional”, enumera Iglesias.

Aún es un poco pequeño... Si no es capaz de mantener seco el pañal durante dos o más horas, no obedece instrucciones sencillas, le cuesta caminar o sentarse solito. “Sobre todo, cuando estamos ante un niño poco autónomo o dependiente a la hora de comer, dormir, estar con mamá...”, dice la experta.

Tu hijo sí está listo... Si ya puede bajarse y subirse los pantalones del chándal él solito,
te pide usar el orinal o sentarse en la taza del WC como un mayor, si no quiere utilizar pañales y, sobre todo, si tiene una regularidad horaria para ir al baño.

¿Y tú? Retirar el pañal exige un extra de paciencia y de cuidados. Quizás justo cuando ha nacido el nuevo hermanito no sea el mejor momento, o si estás llevando un segundo embarazo algo complicado. Piénsatelo también si acabas de cambiar de trabajo, vais a ir de viaje justo cuando piensas hacerlo o tienes que preparar algo especial; para esta tarea vas a necesitar todas tus reservas de fuerza.

2. Compra lo que necesitas para la 'operación pañal'

Ropa interior divertida, orinal, adaptador, una escalerita para que llegue al WC... son los básicos.

Ropa: Para los niños, pantalones tipo chándal de algodón –sin tirantes ni cinturón–, cómodos, que se puedan subir y bajar de forma sencilla. Las niñas lo tienen más fácil con vestidos y, si hace fresco, unas mallas fáciles de manipular –olvídate de los leotardos durante este proceso–.

¿Papel higiénico o toallitas? Lo que prefiera, a algunos peques el frío de las toallitas no
les gusta nada, a otros les resultan más fáciles de manipular. Que sea él/ella quien elija.

Para fuera de casa: A partir de que empiece el proceso, no olvides incluir dos cambios
de cintura para abajo cada vez que salgas de casa... ¡habrá accidentes!

3. Busca la ayuda de su ‘profe’

Si tu peque está en una escuela infantil y tiene más de un año, fijo que ya ha empezado a sentarse en el orinal con otros compañeritos, o incluso irá solit@ a los baños adaptados que tienen allí. Normalmente la iniciativa para dejar atrás los pañales suele venir de su profesora, que detectará cuándo está listo para dejarlo. Si no te ha dicho nada aún y tú quieres empezar, coméntalo con ella, quizás ha notado alguna señal que recomienda dejarlo para un poco más adelante. “Pero si empezáis a quitarle el pañal, es fundamental que vayáis coordinados en el centro y en casa, con los mismos criterios para no volver loco a tu hijo”, recomienda Iglesias.

4. Haz partícipe al peque

No hay mejor explicación que el propio ejemplo. Deja que entre contigo al baño y vea cómo funciona todo, será la mejor manera de que esté deseando hacer pipí como los mayores. Y una vez sepa en qué consiste, cuéntale por qué ha llegado el momento de dejar el pañal.

Paso 1. “Así te cambiamos”. Si ya estás pensando en quitarle el pañal y antes no lo has hecho, cada vez que le cambies explícale lo que le haces: “Ahora te limpio con agua y jabón, te pongo esta cremita (enséñasela), luego cojo un pañal de la bolsa, te lo coloco, cierro el velcro...”. Te vendrá muy bien tener un espejo en el baño, para que vea cómo lo cambias y en unos días se mire a sí mismo usando el orinal.

Paso 2. Por qué vas a dejar el pañal. Explícale que forma parte de su proceso de evolución: igual que antes gateaba y luego empezó a caminar, o de pequeñito solo emitía ruidos y ahora ya habla, llega un momento en que todos los niños pueden dejar el pañal, y tú crees que ya está listo. “Hay que explicárselo como un proceso de desarrollo que, al igual que los otros, va a conseguir”, cuenta la especialista. Céntrate en la parte emocional y positiva del proceso.

Paso 3. Ayúdate con libros. Así ve de forma sencilla lo que se espera de él y cómo muchos otros niños lo consiguen. A los peques les es más fácil entenderlo todo desde la perspectiva de otro.

Paso 4. Id juntos de compras. Intenta que se involucre en la elección de su ropa interior, del orinal... haz de este momento una actividad divertida.

Paso 5. Entiende sus miedos. Algunos te parecerán casi marcianos, pero piensa que estás ante un niño pequeño que aún no tiene las cosas claras; por eso puede pensar que hay una mano en el WC grande que va a atraparlo, puede que le dé pena despedirse de sus deposiciones (por raro que nos parezca) y, sobre todo, “hay que tener mucho cuidado con que la primera experiencia de quitar el pañal no coincida con un momento de extreñimiento. Si tiene alguna pequeña fisura en la zona del ano, puede llegar a relacionar el dolor con ir solo al baño”, advierte la experta.

5. ¿Adaptador u orinal?

Las dos cosas son convenientes para facilitar el proceso. Al principio le resultará más cómodo el orinal, pero poco a poco debe ir acostumbrándose a usar el WC de mayores.

Se encontrará más cómodo… Haciendo pis en el WC con un adaptador con escalerita (para que no le cuelguen los pies) y haciendo caca en el orinal, donde puede estar Tranquilo más tiempo. Puedes alternar los dos.

Seguridad en el baño. Si puedes, durante el tiempo que tarde en acostumbrarse, quítale la tapa al WC para que no se pille los dedos (si no la tienes hidráulica). Hay niños que por esta mala experiencia le cogen miedo a dejar los pañales.

Y también para cuando viajas… Hay WC plegables a los que se les adapta una bolsa que ocupan muy poco espacio (puedes llevarlo en el bolso, o en el maletero).

¿Los niños de pie? Solo cuando tengan el tema controlado. Al principio es mejor que hagan pis sentados –muchas veces tras las aguas menores vienen las mayores–.

quitar el pañal
Kentaroo Tryman

6. ¡Empezamos en fin de semana!

O mejor en un puente en el que os quedéis en casa tranquilos.

Antes del ‘día D’. Empieza a sentarle tranquilamente en el orinal, con ropa y pañal, solo para que se vaya acostumbrando y no lo vea como algo amenazador. Y ve apuntando en una agenda las horas a las que suele hacer pis (y, sobre todo, caca), los niños suelen ser muy regulares en esto, te resultará más fácil para los primeros días sin pañal.

Cuándo hay que ponerle. Cuando te lo pida... ¡y muchas más veces! No esperes que salga de él: siempre que pienses que puede tener ganas, ponle –déjate guiar por tu instinto y por el horario que te has ido apuntando durante la semana anterior–. Obligatorio sentarle en el orinal al levantarse –por la mañana y después de cada siesta– y al llegar y antes de salir de casa. “Y que no se eternice sentado, hay que dejarle como mucho 10 minutos”, recomienda la educadora.

La autonomía es divertida. Desde el principio tiene que acostumbrarse a limpiarse –con toallitas o papel, lo que tu peque prefiera y le resulte más cómodo–, a pulsar la cisterna
(¡a todos les encanta, casi lo ven como un premio!) y a lavarse las manitas después.

Sin excepciones. No vale quitarle el pañal en casa y ponérselo para ir en el coche, o si vais de visita a casa de alguien. Si le quitas los pañales durante el día es por TODO el día, independientemente de lo que vayáis a hacer. ¡Ya te lo dijimos! Lo mejor es empezar un fin de semana sin muchos compromisos.

7. Y cuando haya escapes...

“No se le da ninguna importancia, se le cambia y punto. Pensad que a veces hay niños que lloran cuando se les escapa el pis o la caca después de dejar el pañal por vergüenza”, señala la experta. Es importante que no se sienta mal. ¿A que no le regañabas cuando se caía al empezar a caminar? Pues este proceso le va a costar igual.

Ni castigos ni premios. Que a un niño se le escape el pis no es motivo de castigo jamás, mucho menos cuando está dejando el pañal. “Por eso mismo yo tampoco soy partidaria de los premios. Premiar a un peque porque hace pis en el orinal es asumir que antes lo hacía mal... y eso no es así; no es que lo hiciera mal, sino que, simplemente, no estaba preparado aún”, puntualiza Rosa Mª Iglesias. “Para mí es tan absurdo como dar un premio al niño porque empieza a hablar”, señala.

8. Por la noche con pañal

Es muy difícil que un niño que empieza a controlar esfínteres se dé cuenta de hacerlo también por la noche, o en la siesta larga que hace; así que, en esos dos momentos, sigue poniéndole pañal.

Cuándo retirarlo. Cuando llega un momento en el que, habitualmente, y nada más despertarse, él va solito al WC o al orinal (y no ha mojado el pañal).

9. ¿Y si se te juntan dos pañales?

¡Ánimo! “Ocurre mucho cuando el mayor es un niño, porque es cierto eso que comentan las abuelas de que a los niños les cuesta más dejar el pañal que a las niñas; al menos, según mi experiencia, suelen estar preparados para hacerlo un poco después”, explica la experta.

Lo más importante. Es no acelerar ningún proceso del mayor porque ya hay otro bebé en casa, ni empezar a hacer comparaciones del tipo “eres tan pequeño como tu hermano, porque tú también tienes pañal”. Bastante mal lo pasa ya el príncipe destronado para presionarle aún más. Y con esa actitud no vas a conseguir nada, ni siquiera acelerar el proceso.

10. A veces hay que dar marcha atrás

Si llegados a este día tu peque aún no ha conseguido hacer pis o caca la mayoría de las veces en el orinal, “es mejor retroceder que seguir con algo que supone un esfuerzo enorme al niño y frustración para él/ella y todo su entorno”, recomienda la educadora.

No hay que ganar tiempo. A veces los padres y la sociedad vamos más deprisa que el peque en sus propios procesos. “Yo tengo niños en el centro que aunque estén preparados para dejarlo no quieren –porque les resulta más cómodo, están más calentitos con el pañal...–.
No hay que forzarlos, ya dirán ellos cuando tienen que hacerlo”.

Si no funciona, vuelve a ponérselo. “Es más perjudicial para el niño estar expuesto a la carga negativa que puede recibir del entorno cuando no controla bien sus esfínteres que volver a ponerle el pañal y dejarlo para más tarde”, advierte Rosa Mª Iglesias.

Errores a evitar cuando decidas retirarle el pañal

❋ Empezar antes de que el peque esté maduro. El que tu hijo controle ya el pis no va a hacerle más inteligente ni más guapo ni mayor...
❋ Seguir los consejos de tu vecina, prima, hermana...
Si necesitas ayuda, que sea la de la profe de tu peque o la de su pediatra.
❋ Reñirle si falla o si no lo consigue.

❋ Ponerse como meta dejarlo en poco tiempo:
esto es un proceso, y requerirá esfuerzo.
❋ Interrumpir el proceso porque te viene mal.

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