Cómo educar a un niño para que sea feliz

La mayor satisfacción de cualquier familia es que sus hijos sean felices. Que crezcan en un ambiente que favorezca su desarrollo, en el que se sientan cómodos, seguros, contentos y puedan alcanzar todas sus metas.

cómo hacer feliz a un niño
Westend61Getty Images

Con motivo del Día Internacional de la Felicidad que se celebra el 20 de marzo, desde Escuelas Infantiles Nemomarlin han querido definir cuáles son los puntos fundamentales que se pueden fomentar desde la escuela infantil para que los pequeños se desarrollen en un clima en el que aprendan a ser felices. Desde las escuelas recomiendan:

Realizar actividades que les gusten a los pequeños

A estas edades, son felices a través del juego. Todas aquellas actividades que impliquen manipular, experimentar, que se puedan hacer en grupo… “Disfrutan mucho haciendo actividades con sus papás en casa para después poder compartir el resultado con el resto de compañeros en la escuela”, comenta Carolina Fernández, directora de la escuela infantil Nemomarlin Boadilla.

Compartir experiencias con ellos

Se puede hacer jugando, enseñándoles cosas nuevas, escuchándoles… en definitiva, dedicándoles tiempo. En opinión de Fernanda Morales, de Nemomarlin Paseo de la Habana: “Lo más importante para que un niño sea feliz es sentirse querido, valorado y único”.

Crear entornos propicios en los que se sientan cómodos y seguros

Es importante que los niños se sientan seguros en los lugares donde más tiempo pasan, como la escuela infantil. Un entorno en el que se sientan libres, puedan divertirse, descubrir, aprender… También ayuda que estén rodeados de otros niños de su misma edad, ya que la compañía y el juego compartido aumentan la felicidad.

Desarrollar la inteligencia interpersonal e intrapersonal

El proyecto educativo de Escuelas Infantiles Nemomarlin se asienta sobre el desarrollo de ocho tipos de inteligencias. Con la interpersonal se trabaja la capacidad de comprender a los demás, de saber relacionarse con otros y ser capaz de adaptarse en diferentes grupos sociales. Con la intrapersonal somos capaces de conocernos a nosotros mismos, identificar y expresar emociones y sentimientos y regular nuestra conducta. El desarrollo de ambas inteligencias también da a los niños herramientas para tener confianza en sí mismos, conocerse y saber buscar la felicidad.

Alentar los logros personales

Los niños son más felices si consiguen sus objetivos por sus propios méritos. Desde la escuela se les puede motivar y animar a que vayan logrando pequeñas metas a través del aprendizaje. Pero sin lugar a dudas el juego es una de las mejores maneras que tienen los niños de interiorizar todo lo que se les enseña. Qué mejor manera de aprender y ser feliz que jugando.

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