Cómo enseñar a tu hijo a enfrentarse a los insultos de otros niños y que no les afecte

Existen varios recursos que tus hijos pueden utilizar si algún abusón se acerca a ellos para dejarles en evidencia.

Niño triste en el colegio
Getty Images

Es normal que nuestros hijos se topen en algún momento de su vida escolar con un niño abusón que pretenda ofenderles o reírse de ellos. Ante las faltas de respeto o las posibles ofensas de terceros, es más que probable que nuestro hijo no sepa actuar o que la primera reacción que tenga sea caer en el insulto, al igual que su compañero. Como padres, hemos de enseñarle a reaccionar ante esas situaciones siempre manteniendo la calma y el respeto, aunque de primeras no sea la reacción más instintiva.

Es importante que enseñemos a nuestro hijo a defenderse y a no tolerar las faltas de respeto para que no corra el riesgo de convertirse en víctima de bullying. Eso sí, sin cometer los fallos de los demás y utilizando siempre el ingenio, que es el mayor aliado para salir victorioso y lograr que le dejen tranquilo. Para que tu hijo sepa cómo reaccionar ante estas posibles situaciones sin rebajarse al nivel de su compañero, debe aprender estas técnicas que aquí te ofrecemos:

La indiferencia

Cómo dice el refrán, “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Es importante que enseñemos a los niños que, en la mayoría de los casos, la indiferencia es la mejor arma que pueden utilizar, pues el objetivo de todo abusón es ofender y molestar a su víctima pero lo que no se espera es que esta pase absolutamente de él. Esta técnica frustrará al abusón que, ante la imposibilidad de causar ningún tipo de reacción al otro niño se cansará y se irá.

Reírse

Lo que espera un abusón al insultar a un niño es hacerle daño o dejarle en evidencia. Otra solución para que tu hijo salga airoso de esa situación sin rebajarse al nivel de la otra persona es que su respuesta sea una gran sonrisa o una carcajada. Este tipo de reacciones suelen desestabilizar al abusón al conseguir justo el efecto contrario al que esperaba. En este sentido, y ya no solo como respuesta a un insulto, es muy importante que enseñemos a los niños a reírse de sí mismos. Al fin y al cabo, nadie es perfecto.

El ingenio

Podemos enseñar a nuestro hijo algunas frases con las que contraatacar a al abusón sin caer en las palabrotas, los insultos ni las ofensas y a las que además puede recurrir en cualquier tipo de situación, por ejemplo “¿eso es lo mejor que se te ocurre para meterte conmigo?”. Son frases que dejan en evidencia la inteligencia e ingenio de la otra persona que, casi sin ninguna duda, no sabrá qué responder.

No dar importancia a lo que le digan

Los niños suelen atacar a cuestiones físicas: la ropa, las gafas, el pelo… Es muy importante que en casa reforcemos su autoestima para que cuando un niño quiera meterse con nuestro hijo por algún aspecto de su físico tenga la suficiente seguridad en sí mismo como para que no le importe ni le afecte. Además, podemos enseñarle a que responda con una pregunta que deja clara esta postura: ¿Y? Por ejemplo, si el abusón le dice: “Qué gafas más horribles, pareces Harry Potter” y nuestro hijo contraataca con un “¿y?”, sin duda, le desarmará.

Por otro lado, además de enseñarle a defenderse, también es muy importante que nuestro hijo aprenda a perdonar. De hecho, perdonar también podría ser una estrategia para reaccionar ante el insulto pues, como dijo Oscar Wilde, “perdona siempre a tus enemigos, nada les molesta más”. Aunque no solo por eso, sino porque engendrar odio en su interior no le favorecerá para nada. Por ello, la mejor estrategia que tenemos los padres para hacer que nuestro hijo sea fuerte es enseñarle a tomarse la vida con humor y a identificar lo que es realmente importante, dejando de lado aquellas cosas que no lo son.

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