Cómo promover una educación infantil creativa

Frente al tradicional método educativo surgen nuevas metodologías que apuestan por una enseñanza basada en la creatividad.

educación creativa
Getty Images

Las personas creativas no nacen, se hacen. A pesar de que a menudo tendemos a relacionar a los grandes genios con un talento innato y no con el esfuerzo personal, la creatividad es una competencia más que puede desarrollarse si se trabaja de la forma adecuada en el aula desde edades bien tempranas. ¿Cómo podemos entonces fomentar la creatividad en las aulas infantiles? Si bien no existe una única manera de trabajar la creatividad de los más pequeños, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

1.Todas las personas son creativas

Uno de los errores que solemos cometer es considerar únicamente como actividades creativas aquellas que tienen que ver con el ámbito artístico (pintura, música, poesía, etc.). Sin embargo, cada niño tiene un talento y una actividad con la que disfruta y a través de la que puede desarrollar su imaginación. La dimensión creativa se puede trabajar a cualquier edad, pero cuanto antes se comience a cultivar, más posibilidades hay de desarrollar las capacidades de creación.

2. Aprovechar las inteligencias múltiples

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples, ideada por el psicólogo estadounidense Howard Gardner, son muchas las inteligencias que existen, y para favorecer el desarrollo de todas ellas, se debería ofrecer a los alumnos espacios con suficientes recursos y estímulos variados donde cada uno de ellos pueda descubrir y potenciar su manera de aprender.

3. Respetar el ritmo de cada alumno

Siguiendo el método Montessori, ideado por la educadora y médica italiana Maria Montessori, los docentes deberían respetar el ritmo de cada niño en el aula y personalizar las clases en función de sus necesidades y de su evolución para que desarrollen sus propias capacidades e intereses.

4. De los errores siempre se aprende

Intentar algo y no conseguirlo no es fallar, es una forma de aprender. Por ello, debemos hacer entender a los niños que lo importante no es el resultado en sí mismo, sino el proceso y todo aquello que aprenden en el camino.

5. El ambiente influye en el pensamiento creativo

Las aulas y espacios destinados al aprendizaje tienen un impacto directo en el desarrollo del pensamiento innovador. Una buena idea es dividir el aula en múltiples rincones lúdicos orientados cada uno de ellos a un objetivo de aprendizaje concreto.

6. Promover la independencia del niño en la exploración y el proceso de aprendizaje

Los niños de edades tempranas tienen mucha curiosidad por explorar y descubrir el entorno, por eso es importante que les demos autonomía y se sientan libres para ir de una zona a otra del aula y para que, a través del juego creativo y el apoyo de los profesores, adquieran nuevas habilidades y desarrollen nuevas ideas.

Marta Gil es pedagoga y subdirectora de Caxton College, colegio británico bilingüe en Valencia.
Publicidad - Sigue leyendo debajo